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Comité de Ministros rechazó solicitud de HidroAysén de suspender plazos impuestos en la RCA

Se eleva tensión por trámites administrativos y judiciales relativos al proyecto.
En tanto Corte Suprema fijó para el viernes 16 de diciembre alegatos por recursos de protección contra RCA favorable, dirigentes regionales solicitaron inhabilidad de tres ministros por conflictos de interés e HidroAysén ingresó al SEA un escrito para el rechazo de todas las reclamaciones ciudadanas.


Un duro revés propinó el Comité de Ministros a HidroAysén al rechazar el pasado viernes un recurso que presentara la eléctrica solicitando la suspensión de los plazos derivados de la resolución de calificación ambiental favorable que emitiera en mayo la Comisión de Evaluación Ambiental de Aysén.    El requerimiento se basaba en que, producto del anuncio del gobierno de no pronunciarse sobre las más de mil reclamaciones interpuestas por organizaciones y ciudadanos contra la RCA mientras la Corte Suprema no decida sobre 7 recursos de protección impugnando el proceso, la empresa considera muy difícil cumplir con la resolución ajustándose a los tiempos establecidos.
En el escrito, presentado el 4 de noviembre, HidroAysén aludía específicamente a los plazos, corridos desde el 13 de mayo que es la fecha oficial de la resolución calificatoria, para presentar una guía de manejo del Área de Conservación del Baker (un año), llegar a acuerdos definitivos con las familias sujetas a relocalización (1 año), formar una mesa de trabajo con el Gobierno Regional y el Ministerio de Energía para definir un cronograma de entrega de energía a menor costo para la región (6 meses) y actualizar el catastro de relocalización (tres meses).  Incluso esta última condición, considerando el paréntesis de la orden de no innovar impuesta por la Corte de Apelaciones de Puerto Montt, estaría próximo a cumplirse.
La decisión la adoptó el comité, que integran los ministros de Medio Ambiente, Salud, Economía, Agricultura, Energía y Minería, “por cuanto los plazos se refieren a materias que debieron quedar resueltas durante el proceso de evaluación ambiental del proyecto” , consignó hoy La Tercera.  Es así que hoy no queda en claro qué caminos tomará la eléctrica, toda vez que el no cumplimiento de las condiciones impuestas puede derivar, en casos extremos, en la revocación de la RCA.
Pero este no es el único trámite que se ha realizado en torno al proyecto. También el 4 de noviembre HidroAysén requirió al Comité de Ministros que todos los recursos de reclamación interpuestos por ciudadanos y organizaciones “sean rechazados en todos sus términos, atendido que en la RCA se han ponderado debidamente cada una de las observaciones formuladas”.  Al parecer el organismo no se ha pronunciado aún sobre este particular, toda vez que seguramente será uno de los temas que considerará cuando resuelva definitivamente sobre los planteamientos ciudadanos.
En paralelo, esta mañana el abogado del Consejo de Defensa de la Patagonia, Marcelo Castillo, informó que la Corte Suprema acogió la solicitud de alegatos que diversas organizaciones habían hecho con el fin de que los ministros tengan la posibilidad de conocer sus argumentos, al igual que el resto de la ciudadanía.  La audiencia se fijó para el próximo viernes 16 de diciembre en la Tercera Sala del máximo tribunal.

Inhabilidades de ministros
El mismo día en que el Comité de Ministros resolvería sobre la suspensión de plazo solicitada por HidroAysén dirigentes de Aysén solicitaron la abstención para participar en el proceso de la ministra de Medio Ambiente María Ignacia Benítez y los ministros de Economía Pablo Longueira y Energía Rodrigo Álvarez.  En el caso de la secretaria de Estado por su rol de jefa de proyecto del estudio Central Termoeléctrica Punta Alcalde, de Endesa, que ingresara a trámite en febrero de 2009 y que hasta hoy se encuentra en evaluación.  Considerando que hasta antes de asumir en el gobierno el 11 de marzo de 2010 Benítez se desempeñó en Gestión Ambiental Consultores, a cargo de la cuenta de Endesa y en la cual tenía la responsabilidad de ver liderar las iniciativas, quedaría establecida la figura de moratoria de dos años que tiene todo funcionario para resolver sobre temas que involucren a una persona natural o jurídica a la cual le haya prestado “servicios profesionales de cualquier tipo y en cualquier circunstancia o lugar”.
Con respecto a Longueira, por sus dichos en el sentido de ser “partidario de que el país use los recursos hídricos de Aysén. Chile no se puede dar el lujo de no usar los recursos hídricos de Aysén” y a Álvarez por sus tratativas con el ministro de Planificación argentino, Julio de Vido, para que el tendido de HidroAysén pase por dicho país.   En ambos casos se configura el principio se abstención que estipula el Artículo 62 Nº 6 inciso segundo de la Ley de Bases Generales de la Administración del Estado que prohíbe a todo funcionario público o autoridad “participar en decisiones en que exista cualquier circunstancia que le reste imparcialidad”.

Fiscal nacional económico pide aplicar multa de US $1 millón a DGA en caso HidroAysén

FUENTE: ElMostrador
El fiscal nacional económico, Felipe Irarrázabal, informó este miércoles a los integrantes de la comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, convertida en investigadora respecto a HidroAysén, sobre el requerimiento presentado ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) en contra de la Dirección General de Agua (DGA), en el cual se solicita la aplicación de una multa por cerca de un millón de dólares por incumplimiento a un deber de información.
Irarrázabal explicó que la DGA no ha cumplido con la obligación establecida por el TDLC de entrega de información a la Fiscalía y al público en general, a través de su página web, respecto de la adquisición o traspaso de derechos de agua de las empresas propietarias del proyecto HidroAysén.
El fiscal nacional económico sostuvo que este incumplimiento de la DGA impide, efectivamente, que la Fiscalía verifique la aplicación de la resolución 22 del TDLC, que establece la obligación para HidroAysén de consulta previa frente a cualquier adquisición de derechos de aguas en algunas cuencas determinadas.
“Lo que nosotros estamos argumentando dentro de nuestro requerimiento en contra de la DGA es que se nos hace difícil velar porque eso se esté cumpliendo y porque, en concreto, las empresas que conforman HidroAysén no hayan adquirido, sin consulta previa al Tribunal, derechos de agua”, precisó.
El fiscal reconoció, en todo caso, que esta es una medida excepcional y que no presenta precedentes, al menos obvios, en el corto tiempo.
“Yo entiendo que es bastante único y, quizás, ese es un mensaje que queremos dejar, que la Fiscalía, como ente autónomo, va a velar porque se cumpla la libre competencia y no va a hacer discriminación, sea quien sea, y esto significa cualquier empresa e incluyendo las empresas u organismos del Estado. Nosotros tenemos una obligación legal de velar por el cumplimiento de los fallos y no vamos a hacer distinción”, sentenció.

ACUERDO ENTRE HIDROAYSÉN Y ENERGÍA AUSTRAL NO DISMINUYE IMPACTO AMBIENTAL ASEGURA SENADOR HORVATH

El senador Antonio Horvath, presidente de la Fundación Aysén Futuro, negó que el acuerdo alcanzado entre Hidroaysén y Energía Austral para construir líneas de transmisión eléctricas paralelas, en tendidos independientes pero en una sola faja de terreno, vaya a disminuir el impacto ambiental del proyecto de construccion de represas en ese sector..
Indicio Horvath, que es impresentable que Energía Austral ya esté tomando acuerdos por la transmisión de la energía, cuando no existe un pronunciamiento sobre el impacto ambiental de su proyecto en particular.
Horvath añadió que contrario a lo declarado por Endesa y Colbún -controladores de Hidroaysén-, y Energía Austral, que afirmaron que esta decisión les permitirá reducir los impactos ambientales y sociales de los proyectos, esto está lejos de ser una buena noticia.
Estimo Horvath que esto puede terminar aumentando el impacto que estas verdaderas cicatrices generarán en la patagonia, afectando no sólo los emprendimientos turísticos, sino que también eliminando el sello de origen natural y escénico de todos los bienes y servicios.
La fundación Aysén Futuro también resaltó la decisión de Hidroaysén y Energía Austral de presentar sus respectivos proyectos de líneas de transmisión en forma separada al Servicio de Impacto Ambiental.
Sobre esto, Horvath declaró que el análisis económico que ambas empresas han realizado, evaluando conjuntamente la generación y la transmisión, demuestra la necesidad que también su impacto medio ambiental y social sea analizado de la misma forma.

El negocio del agua en la Patagonia

Una de las reservas de agua dulce más grande del mundo se encuentra en la zona más austral del cono sur: la Patagonia. Allí, germina un proyecto fruto de la empresa energética española-italiana Endesa y la chilena Colbún. Se trata de la construcción de dos centrales hidroeléctricas en el Río Baker y tres en el Río Pascua, ambas en la Región de Aysén, al sur de Chile.



Hablamos de un total de 5.910 hectáreas para abastecer de energía a Santiago y al norte de este país sudamericano. Como consecuencia, uno de los tendidos eléctricos más grandes del planeta -2.300 km- que ha provocado un enorme rechazo entre los ciudadanos y las organizaciones ecológicas. El repudio a esta megaconstrucción -en la que Endesa sostiene el gran aporte energético que le dará a Chile y sus ciudadanos-, tiene que ver con la célebre frase “pan para hoy y hambre para mañana“, ya que según los ambientalistas, es un “proyecto sucio que inundaría miles de hectáreas dejando de lado el aprovechamiento de las energías renovables”.

Desde el pasado 20 de junio, el proyecto hidroeléctrico Aysén –conocido como Hidroaysén- se mantiene paralizado debido a los múltiples recursos de protección interpuestos en contra de la decisión que, adoptara en su momento la Comisión de Evaluación Ambiental de la región sobre irregularidades e ilegalidades en el mismo. Por su parte, el Consejo de Defensa de la Patagonia considera que el proyecto “no está definitivamente aprobado”.

Este organismo asegura que la tramitación del otro proyecto de represas en la Patagonia (Río Cuervo de Energía Austral) está suspendido hasta el 15 de diciembre de 2011, mientras la empresa prepara sus respuestas a las observaciones que le hicieran los servicios públicos.

¿Se necesitan represas en la Patagonia?
 
La explotación del agua, garantizada desde el año 1981 y registrada en el código de aguas del país, autoriza a las empresas privadas extranjeras a aprovechar a su antojo los recursos hídricos chilenos. La electricidad es uno de los sectores más atractivos para las grandes inversiones porque garantiza una alta rentabilidad en poco tiempo.

Este motivo favorece la construcción de centrales hidroeléctricas o represas en detrimento del aprovechamiento de otras energías. Un claro ejemplo de un mejor aprovechamiento sería la utilización de la energía solar en el desierto de Atacama que, según los defensores de la Patagonia “con tan sólo un 1% de ella  podría generarse más energía que con el proyecto Hidroaysén”.


Identidad Patagónica
Existen 14 familias en la región de Aysén que serían desplazadas y otras tantas deberían salir del área durante la construcción. Según el Coordinador de Coalición Ciudadana por Aysén Reserva de Vida y director de CODEFF, Peter Hartmann, el impacto demográfico y cultural sería “mayúsculo al más que doblarse la población del área con cerca de 5000 trabajadores externos, impacto que la empresa dice que va a mitigar evitando que su gente se mezcle con los lugareños”.

Endesa, por su parte, argumenta que “las obras crearán nuevas formas de trabajo entre la población”; una población dedicada exclusivamente a la producción y el cultivo y, por lo tanto, no capacitada para desempeñar este tipo de trabajos.

Los pueblos indígenas, los parques nacionales y las tierras vírgenes de la Patagonia sufren el llamado negocio del agua, que continuará mientras exista un pez grande que devore al más pequeño.

Más de 40 testimonios recibió Comisión Investigadora sobre HidroAysén durante sesión en Coyhaique

· Diputados Ojeda, Accorsi, Girardi y de Urresti recibieron antecedentes sobre actuaciones ilegales, conflictos de interés, presiones y diversas irregularidades relacionadas con la tramitación y aprobación del estudio de impacto ambiental de HidroAysén. 

Cuarenta y dos testimonios fue el resultado de las más de cuatro horas que la Comisión de Derechos Humanos constituida en investigadora de las irregularidades en la tramitación de HidroAysén destinó a sesionar el viernes en Coyhaique.  El alcalde de Tortel Bernardo López, pobladores de Valle Simpson, empresarios, estudiantes, ex autoridades de gobierno y funcionarios públicos, junto a dirigentes de organizaciones sociales fueron algunos de quienes se presentaron ante los diputados DC Sergio Ojeda, PPD Enrique Accorsi y Cristina Girardi, y PS Alfonso De Urresti.  No participó en esta ocasión ningún parlamentario de la oposición.
Producto de la reunión, que se desarrolló en el hotel Diego de Almagro mientras en las afueras decenas de personas expresaban su rechazo, bajo la mirada de Carabineros, a los proyectos de represas en Aysén, fueron varios los acuerdos que adoptó la comisión.  Uno de ellos fue oficiar a ministro de Educación para lograr la declaratoria de monumento histórico del paso “San Carlos”, hoy amenazado por la represa Baker 2, y solicitar a los ministros del Interior y Vivienda explicaciones sobre las presiones que el seremi de esta última cartera, Nicolás Terrazas, habría ejercido en contra de funcionarios de su servicio que lo acusaron de irregularidades relacionadas con el proyecto HidroAysén.

El presidente de la comisión Sergio Ojeda detacó que “todos estamos de acuerdo en sentir una satisfacción plena de haber cumplido con el objetivo que nos trazamos, que es encontrarnos con ustedes, dar este espacio a la gente, porque son ustedes quienes tienen la palabra y los que pueden aportar más antecedentes”.  En tanto el diputado de Urresti felicitó a “los más de 40 ciudadanos y ciudadanas de distintas edades, distintas actividades, cada uno desde su óptica, que hoy prestaron su testimonio, lo cual es muy digno, muy responsable”.  Sobre la falta de participación ciudadana en el sistema de evaluación ambiental, Accorsi recordó que “nos tocó participar en la votación de la nueva instititucionalidad, y todas las indicaciones que presentamos nosotros, que eran para aumentar la participación ciudadana, fueron votadas en contra por los diputados y senadores de la Alianza. Todas.  Entonces es muy importante que la gente que está ahí sea representante de lo que piensa la gente”.
Para la diputada Girardi las opciones de desarrollo en Aysén son claras.  “Lo que hoy día existe en la Patagonia, como un potencial no como un lugar de segregación o de abandono, a lo mejor hay abandono del Estado, tiene un potencial brutal desde el cual pelear, y eso es lo que ustedes de alguna manera están planteando, que aquí no va a haber represas y no va a haber represas.  Eso fue lo que yo escuché” indicó.
Los testimonios
Desde las 15:30 horas los participantes fueron entregando sus testimonios a la comisión.  Entre ellos la ex directora regional de Cultura, Magdalena Rosas, quien recordó las diversas presiones del gobierno de Michelle Bachelet para que avanzara el proyecto sin dar el mismo espacio a quienes tenían una visión distinta, motivo por el cual un tiempo después la funcionaria renunció a su cargo.
En tanto el ex contralor de la seremi de Vivienda, Rodrigo de los Reyes, relató que cuando supo por la prensa que su superior Nicolás Terrazas no se había abstenido de emitir informes sobre el proyecto en circunstancias de que su hermano, Pablo, tenía terrenos en el área de inundación hizo la presentación ante las instancias correspondientes.  A los pocos días fue exonerado del servicio.
Y así, fueron presentando sus testimonios el alcalde de Tortel Bernardo López, la evaluadora del municipio Claudia Torres, la coordinadora técnica del Consejo de Defensa de la Patagonia Daniela Castro y la asesora legal del organismo Josefina Ruiz, el coordinador de la Coalición Aysén Reserva de Vida Peter Hartmann, la presidenta de la Cámara de Turismo de Coyhaique Ana María Carrera, la representante de la Multigremial Miriam Chible, los dirigentes estudiantiles Marcela Figueroa, Priscila Sáez y Bruno Día, el dirigente de los Jóvenes Tehuelches Sergio Díaz, la dirigenta comunitaria Filomena Vargas, el dirigente del Colegio de Profesores Mario Sandoval, el presidente del Comité Campesino de Ensenada Valle Simpson Jaime Morales, empresarios turísticos como Ruth Cohen y Tamar Ullrich, las ex intendentas Silvia Moreno y Viviana Betancourt, el concejal Hernán Ríos, el presidente regional de la Anef Julio López, Andrea Macías, Priscila Cortés, Guillermo Pérez, Jorge Haro, Rodrigo Poliche y Guillermo Villarroel, entre muchos otros ciudadanos, además del presidente de los trabajadores especializados de la construcción Pedro Velásquez, quien fue el único que, a nivel personal, se expresó a favor de HidroAysén.   Además, en la ocasión testificó el representante de las organizaciones de la zona sur de Aysén Víctor Formantel, leyéndose una carta de la pobladora Elisabeth Schindele, a cuya familia la empresa pretende relocalizar a raíz de la inundación de su predio.
El diputado Sergio Ojeda informó al término de la comisión que este lunes recibirán a los abogados Marcelo Castillo y Álvaro Varela, quienes entregarán antecedentes sobre las querellas y recursos de protección interpuestos en el marco de la tramitación del proyecto HidroAysén.
 Video manifestación en:

Según informe de DD.HH. de la UDP: HidroAysén reprueba test de justicia ambiental

La principal causa es la gigantesca desigualdad de las cargas ambientales que, en desmedro de los ayseninos, beneficia a sus impulsores y “difusamente” a otros sectores de la población. El informe califica como un complemento perfecto la falta de políticas y la insuficiencia de la institucionalidad ambiental para “permitir que megaproyectos energéticos conduzcan a resultados injustificadamente discriminatorios, reñidos con los estándares constitucionales e internacionales de los derechos humanos”.
En el caso concreto de HidroAysén, “el proyecto, que ni siquiera suministra electricidad a las poblaciones afectadas, que además exige que dichas poblaciones carguen con los pasivos ambientales y vean afectado su potencial turístico y de empleo, está generando una situación de  desventaja comparativa”.
Las más de 10 mil observaciones ciudadanas que el proyecto energético HidroAysén, que contempla la construcción de cinco represas en la undécima región y la instalación de una línea de transmisión de casi 2 mil kilómetros, en la práctica se remitieron a un mero trámite, ya que acorde a la institucionalidad ambiental no son opiniones vinculantes. Por lo tanto no tuvieron “el eco suficiente, ni siquiera para obtener las debidas medidas compensatorias”.
Así lo constata la novena versión del Informe Anual sobre Derechos Humanos en Chile de la Universidad Diego Portales (UDP), que en su capítulo sobre justicia ambiental, aplicada a la evaluación ambiental de proyectos energéticos, analiza en particular la iniciativa aprobada el pasado 9 de mayo, por ser el caso más emblemático y actual.
Y la conclusión es clara: la apuesta de Endesa y Colbún no aprueba el test de justicia ambiental que evalúa dos aspectos fundamentales: la distribución de cargas y los beneficios ambientales.
Básicamente porque el proyecto “concentra las cargas en la región-dejando de lado la línea de transmisión- y en la población de Aysén, mientras que los beneficios económicos y energéticos recaen en otros sectores de la población. Por consiguiente, el proyecto es claramente discriminatorio”.
Según la UDP, HidroAysén junto a otras apuestas energéticas, como las termoeléctricas Campiche, Barrancones y Castilla, reflejan “la gigantesca distribución desigual de las cargas ambientales, mientras que los beneficios son más bien difusos cuando apuntan a toda la población, y en cambio muy concretos si se consideran los titulares de los proyectos”.
Para el miembro del Programa de Derecho y Política Ambiental de la UDP, Matías Guiloff, el mega proyecto energético “vulnera los derechos humanos desde una perspectiva de justicia ambiental, en el sentido que aparece como una decisión relativa a la distribución de cargas y beneficios ambientales respecto a la cual la ciudadanía no ha podido pronunciarse como debiera porque lo hizo respecto de una versión del proyecto muy distinta a la cual se aprobó finalmente”, ya que desde que se presentó la iniciativa al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) en 2008 ha enfrentado radicales modificaciones.
En este sentido las dos dimensiones participativas relativas a la distribución de cargas y beneficios ambientales fueron deficientes, ya que “la gente sólo pudo pronunciarse en una etapa muy preliminar del proyecto, sin información completa.  Además hubiera sido más respetuoso que la ciudadanía hubiera podido pronunciarse en un segundo momento y en un período más cercano a la versión final del estudio”, señala Guiloff.
En cuanto a la etapa “anticipada” de participación ciudadana, desde la casa de estudios son muy críticos con respecto al modus operandi del titular del proyecto, que con el fin de entregar información y propaganda, “involucró a alumnos de colegios dentro de sus objetivos, cuando estos ni siquiera pueden participar en la etapa formal” de participación. Estrategia de persuasión y manipulación, que el informe considera inaceptable.

Los verdaderos beneficiados

El estudio de la UDP señala como principal responsable de que este tipo de proyectos se aprueben “sin los resguardos necesarios, es la institucionalidad ambiental de nuestro país, que a pesar de haberse modificado recientemente sigue siendo deficiente”.
Y apunta a que “la carencia de políticas y la insuficiencia de la institucionalidad ambiental” es el “complemento perfecto para permitir que megaproyectos energéticos conduzcan a resultados injustificadamente discriminatorios, reñidos con los estándares constitucionales e internacionales de los derechos humanos”.
Sobre todo si se toma en cuenta que no existe una política energética país, ya que el modelo actual deja en manos del mercado este tipo de decisiones.
En el caso concreto de HidroAysén, “el proyecto, que ni siquiera suministra electricidad a las poblaciones afectadas, que además exige que dichas poblaciones carguen con los pasivos ambientales y vean afectado su potencial turístico y de empleo, está generando una situación de  desventaja comparativa”.
Más aún tomando en cuenta que las medidas de mitigación acordadas para darle luz verde a la hidroeléctrica no parecen ser suficientes en comparación a los efectos adversos, que “son de proporciones y que todas las medidas juntas no parecen compensarlos”.
Principalmente porque estas compensaciones operan una vez que los aspectos fundamentales de todo proyecto, como su ubicación y operación, son decididas por sus impulsores antes de ser evaluados por la institucionalidad ambiental, por lo tanto lo que se compensa “no dice relación con dichas cuestiones fundamentales, sino con los efectos adversos identificados”, dentro de los cuales queda fuera el lugar donde se emplazará la iniciativa.
Más grave aún en el caso de HidroAysén es que según recoge el informe, muchos de los efectos adversos o negativos identificados por los servicios sectoriales fueron modificados desde la administración central, lo que fue denunciado por parlamentarios y servicios como CONAF y Sernageomin. Y “si estas acusaciones son ciertas los verdaderos impactos ambientales del proyecto no serían los contemplados en el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) ni en la Resolución de Calificación Ambiental (RCA). Por lo mismo, cabría suponer que las medidas de compensación no pretenden realmente equilibrar los aspectos adversos”. Pero, señala la investigación, aunque los impactos fueran realmente los consignados en la RCA “caben poderosas dudas sobre si en verdad se compensan con las medidas señaladas por la autoridad”. Más aún si se toma en cuenta que desde la empresa se oponen a varias de las mitigaciones exigidas por considerarlas desproporcionadas.

Nuevo obstáculo para HidroAysén: Contraloría objeta a la DGA por entrega de derechos de aguas

El dictamen firmado por el Contralor General, Ramiro Mendoza, supone un nuevo obstáculo para el proyecto, luego de que el pasado 20 de mayo la Corte de Apelaciones de Puerto Montt lo detuviera a través de una orden de no innovar.
“Esta Contraloría General ha debido abstenerse de dar curso a la resolución N° 14 de 2011, de la Dirección General de Aguas, Región de Aysén, por la que se constituyen derechos de aprovechamiento no consuntivos, sobre aguas superficiales y corrientes, a favor de “Centrales Hidroeléctricas de Aysén S.A“.
De esta manera comienza la resolución que la Contraloría General de la República envió a la Dirección General de Aguas de la Región de Aysén, informando que -por el momento- queda sin efecto la ampliación de derechos de aguas  para llevar a cabo el proyecto impulsado por Endesa que busca instalar cinco represas en la Patagonia.
El dictamen firmado por el Contralor General, Ramiro Mendoza, supone un nuevo obstáculo para el proyecto, luego de que el pasado 20 de mayo la Corte de Apelaciones de Puerto Montt lo  detuviera a través de una orden de no innovar, obligando a esperar una resolución judicial respecto de tres recursos de protección presentados en contra de la Comisión de Evaluación Ambiental de Aysén que calificó favorablemente la obra.
El dictamen de la Contraloría, fechado el 1 de agosto de 2011, entre sus argumentos establece que  en el otorgamiento de derechos de aguas a HidroAysén  la DGA “ha omitido indicar la unidad de tiempo asociada a la cantidad de agua cuya extracción se autoriza, circunstancia que contraviene lo establecido en el artículo 149, N° 3, del Código de Aguas, en concordancia con lo dispuesto en el artículo 7°, del mismo cuerpo normativo”.
Asimismo, el órgano contralor hace presente que en el beneficio a HidroAysén no cumple con las exigencias contenidas en el N° 2 del decreto N° 743, de 2005, del Ministerio de Obras Públicas, que obliga justificar la cantidad de agua asociada al proyecto, mediante una tabla de equivalencias entre caudales y usos. “No se advierte que en este caso se haya dado cumplimiento a las exigencias contenidas en el N° 2 del decreto N° 743, de 2005, del Ministerio de Obras Públicas -que fija la tabla de equivalencias entre caudales de agua y usos que refleja las prácticas habituales en el país en materia de aprovechamiento de aguas-, considerando que el uso para el que la empresa mencionada solicita el derecho de aprovechamiento -central hidroeléctrica de embalse- no se encuentra contemplado en la tabla que contiene el N° 1 de ese decreto”, señala en su segundo párrafo el dictamen de la Contraloría.
La resolución informada hoy a la DGA de Aysén, paraliza el proyecto hasta que el servicio competente de una respuesta a la consideraciones expuestas por el órgano contralor.
Opositores al proyecto, sin embargo, señalan que esperaban una resolución de la Contraloría cuestionando el fondo de la resolución 1800, que posibilitó la ampliación de derechos de aguas para HidroAysén.
Querella 
Previo a la resolución de la Contraloría, opositores y parlamentarios de la Concertación presentaron ante el Séptimo Tribunal de garantía de Santiago una nueva acción judicial dirigida al  vicepresidente ejecutivo de la HidroAysén, Daniel Fernández.
Según el abogado Marcelo Castillo, representante de la Corporación Patagónica, ésta se funda en la supuesta entrega de información falsa por parte de Fernández al Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) en el marco de las indagatorias por el traspaso de derechos de agua de Endesa a HidroAysén.

DECLARACIÓN PÚBLICA Comité Campesino Ensenada Valle Simpson


DECLARACIÓN PÚBLICA


A raíz de la controversia suscitada producto del ingreso no autorizado de profesionales de la empresa contratista de HidroAysén, CONIC, al predio de don René Sandoval, secretario de nuestra organización, lo cual fuera desmentido tajantemente por el gerente de Operaciones de HidroAysén, don Michel Moure, como Comité Campesino de Ensenada Valle Simpson nos vemos en la necesidad de aclarar lo siguiente:


  • La tarde del sábado 30 de julio nos hemos reunido en asamblea del comité, con el fin de analizar diversos temas relacionados con nuestra organización campesina, ocasión en la cual nos informamos del desmentido público que don Michel Moure hizo sobre las denuncias de nuestro presidente, don Jaime Morales, y secretario, don René Sandoval.
  • A raíz de esto, la asamblea tomó el acuerdo de que nuestro presidente respaldado por la directiva reafirme los hechos y exija públicamente a la empresa el reconocimiento de éstos, toda vez que incluso uno de sus profesionales, don Daniel Quintana, el mismo día que se hizo pública la denuncia visitó a don René Sandoval, reconoció el error, retiró el material que dejaron en su terreno, y expresó la voluntad de la empresa de que esto no volvería a ocurrir.
  • Sin embargo, lo que le informaran a don René Sandoval quedó en nada luego de las palabras del señor Moure, quien en la práctica le deja como un “mentiroso”.
  • Queremos aclarar que no es práctica de los campesinos de Aysén denunciar hechos que no son ciertos.  Lo único que hemos pedido es que se respete a los pobladores que han vivido por décadas en esta tierra.  Y ahora, además, que se respete la honra de nuestra gente, porque por no puede llegar el ejecutivo de una empresa a una región a acusar de mentirosos a los campesinos que denuncian sus acciones no autorizadas.
  • Por tanto, como Comité Campesino que tiene como responsabilidad defender a sus asociados, exigimos a HidroAysén a través del señor Moure que aclare esta situación, y que aclare por qué don Daniel Quintana reconoce el error ante don René Sandoval y luego él públicamente lo desconoce. 
  • Queremos que quede en claro que los campesinos de la Región de Aysén somos respetuosos del visitante, pero asimismo de nuestra cultura, historia y la tierra que nos ha dado cobijo.
  • Por último queremos expresar además nuestra preocupación porque este tipo de situaciones estén ocurriendo en otras partes de la Región de Aysén, aprovechándose de la poca información que tienen los campesinos tanto sobre sus reales derechos como de los lugares donde las empresas pretenden pasar sus torres de alta tensión, sectores que hemos visto con intranquilidad han sido solicitados para prospecciones mineras, al parecer para proteger esas inversiones eléctricas porque casualmente siguen el mismo trazado de las posibles líneas de transmisión. En especial nos preocupa que una parte de ellas se pretenda pasar por el sector de Ensenada Valle Simpson. 


Comité Campesino Ensenada Valle Simpson

Presidente
Jaime Morales
(96) 8449609

por mandato de la asamblea y directiva

Lunes 1 de agosto de 2011
Ensenada Valle Simpson

Dirigentes campesinos confirman denuncias de ingreso ilegal a los campos por contratistas de HidroAysén

·  El secretario del Comité de Ensenada Valle Simpson, René Sandoval, acompañado de su presidente, Jaime Morales, entregó antecedentes de los trabajos que consultoras ligadas a la eléctrica han realizado, sin su autorización, en su predio ubicado a 25 kilómetros de Coyhaique.

Luego que el vicepresidente ejecutivo de HidroAysén, Daniel Fernández, negara por la prensa que la empresa o sus contratistas estén ingresando ilegalmente a predios de campesinos con el objeto de realizar estudios para su trazado de alta tensión, esta semana se formularon nuevas denuncias al respecto, las que se suman a las que hace 15 días hiciera un grupo de pobladores de La Junta.
El secretario del Comité Campesino de Ensenada Valle Simpson, René Sandoval, junto al presidente de la organización, Jaime Morales, hicieron público que la situación que Fernández negara sí ha ocurrido a sólo 25 kilómetros de Coyhaique.  El afectado, el propio Sandoval.
“Hace una semana encontré en mi campo gente que andaba mensurando y me dijeron que estaban haciendo trabajos para HidroAysén.  Me dijeron que estaban mensurando la ribera de río para la extracción de áridos.  Entonces lo que a mí me molesta es que esta gente no solicitó mi permiso, porque yo soy el dueño” expresó el poblador.  Además “me dijeron que había un jefe que había hablado conmigo, lo cual es falso.  Y eso es lo que yo denuncio y lo que a mí me  tiene intranquilo porque me sentí pasado a llevar por esta gente.  Y eso no lo puedo aceptar”.
Como prueba René Sandoval relató que “dejaron varias estacas pintadas de amarillo e incluso unos nylon ahí.  Me voy a preocupar de sacarle una fotografía para denunciar eso, porque ellos no pueden dejar nylon donde andan animales, que se lo van a comer y, por ende, morir”.
Jaime Morales, por su parte, expresó su preocupación por la situación.  “Como todo patagón nosotros somos nacidos y criados en esta región, y la preocupación que tenemos es sumamente grande porque sabemos que es nocivo para nuestras tierras y va a haber una serie de situaciones que van a jugar en contra nuestra” enfatizó.  En este sentido recalcó que como organización prestarán todo su apoyo al vecino, y a todos quienes sean afectados por situaciones similares.

La negación de HidroAysén
La semana pasada Daniel Fernández señaló en conferencia de prensa que “emplazo públicamente a quien tenga una denuncia concreta respecto de esto a que se acerque a nosotros y nos la haga llegar, a mí personalmente, y yo me ocuparé de sancionar a las personas, empresas, contratistas o subcontratistas que puedan estar haciendo estas cosas, pero hacer denuncias al voleo sin casos específicos ni personas que digan algo con antecedentes concretos lo único que hacen es un ruido innecesario. Me imagino que será parte de una estrategia publicitaria para atacar una vez más al proyecto”.
Como una forma de informar a los pobladores sobre sus derechos y las medidas a tomar frente a estos ingresos ilegales, en el sector Ensenada Valle Simpson se realizará este fin de semana un taller informativo dirigido a los pobladores.  Esto, toda vez que ni HidroAysén ni Energía Austral cuentan con concesión eléctrica entregada por la autoridad, por lo cual los campesinos no tienen ninguna obligación de dejarles ingresar a sus predios.

El informe crítico a Hidroaysén que fue eliminado por SERNAGEOMIN


Durante tres años un equipo técnico de SERNAGEOMIN evaluó el estudio de impacto ambiental de Hidroaysén. Cada informe consideraba insuficientes los datos y pedía nuevos antecedentes. Así lo hacía también el memorándum Nº 33, pero nunca ingresó al sistema. Su contenido fue cambiado y no fue considerado a la hora de aprobar el proyecto. Los funcionarios denunciaron a la Contraloría que sus cuestionamientos técnicos fueron silenciados. SERNAGOMIN considera que el memo Nº 33 era sólo un antecedente más. Ya hay querellas por hechos similares en Conaf y el Ministerio de Vivienda.

Una corta vida tuvo el memorándum Nº 33.
Nació un día 21 de abril de 2011, con cinco carillas de extensión, en una oficina del Servicio Nacional de Geología y Minería, SERNAGEOMIN. Fue creado por un equipo técnico de cinco geólogos expertos en la evaluación de estudios de impacto ambiental.
El memorándum Nº 33 estaba dirigido por la coordinadora del equipo técnico a su jefe directo. Y luego, como el documento contaba con la aprobación de dicha jefatura, sería reenviado hasta llegar al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA). Pero en una parte del camino, una mano desconocida lo eliminó el mismo día en que había sido redactado.
¿Su pecado? En el primer párrafo ya contenía algo que inquietó a su victimario: “Adjunto a usted las observaciones a la Adenda 3 Proyecto Hidroeléctrico Aysén”.
Cuando faltaban tres semanas para que la Comisión de Evaluación Ambiental (CEA) se pronunciase sobre el proyecto de HidroAysén, a algún funcionario del SERNAGEOMIN le pareció inconveniente que este servicio todavía generara reparos u observaciones en materias de carácter ambiental. Lo que estaba en juego era la aprobación de una inversión millonaria.
Desde que en agosto de 2008 la empresa presentó su estudio sobre el impacto ambiental que provocaría la construcción de cinco represas en la zona, recibió más de 4 mil observaciones desde diferentes servicios estatales.
El memorándum Nº 33 contenía 9 observaciones a la llamada Adenda 3. Fueron formuladas por un equipo de geólogos coordinado por Francisca Falcón, geóloga del Departamento de Geología Aplicada del SERNAGEOMIN.
Sus observaciones a la Adenda 3 involucraban la realización de estudios que podrían tardar hasta un año y, además, debería evaluarse el resultado de dichos estudios y su impacto en el diseño del proyecto.
Este documento debía recorrer una ruta preestablecida: Francisca Falcón debía remitirlo a su jefe directo, Aníbal Fajardo, del Departamento de Geología Aplicada. Como el memorándum no tenía reparos técnicos sería reenviado, por medio del memorándum Nº 34, a Roberto Ponce, jefe del Departamento de Ingeniería y Gestión Ambiental (DIGA), que a su vez debía remitirlo a Héctor Contreras, director regional SERNAGEOMIN Sur. Y desde esta oficina, para concluir su periplo, el memorándum Nº 33 se convertiría en el Oficio N°95, que sería enviado electrónicamente, vía e-SEIA, al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA).

Evidentemente, en algún momento, el informe también sería leído por algunas de las autoridades del SERNAGEOMIN.

El “resumito”
Las observaciones del memorándum Nº 33, nunca llegaron al SEA. En algún lugar de la cadena, fueron eliminadas. Lo único que consta es que el jefe del Departamento de Geología Aplicada lo adjuntó con el memorándum Nº 34 a la autoridad del DIGA.
Todos los demás actores posteriores a dicho envío serían eventuales sospechosos de la anulación de las observaciones contenidas en el memorándum Nº 33 
Fue así cómo de pronto, en el servicio, se escuchó el rumor de que “alguien” había hecho un “resumito” del memo 33, “porque el equipo evaluador escribía mucho”.
Entonces, desde el anonimato, surge el Oficio Nº 95. Quién o quiénes eliminaron al memorándum Nº 33 escribieron otro informe, de un poco más de una carilla, mientras que el original tenía 5 hojas.
Pero dicho oficio no es simplemente un “resumito”, o una adaptación del memo en cuestión. Porque, más allá de la extensión del documento, hay una gran diferencia entre la evaluación técnica inicial y este oficio final.
“Oficio pronunciamiento conforme sobre Adenda”, se lee en el registro del oficio Nº 95 ingresado al SEIA el 22 de abril. Mientras que el memorándum Nº 33 contenía 9 observaciones, el impostor, el oficio Nº 95, aseguraba que el SERNAGOMIN se declara “sin observaciones” a la Adenda 3 del proyecto HidroAysén.
El oficio N°95 del SERNAGEOMIN contiene sólo algunas de estas peticiones, y las presenta más suavizadas, pero tiene una gran diferencia con el memorándum Nº 33: no las consigna como observaciones. Se les antecede con la frase “condicionado a”, pero esto no pasa más allá de ser un expresión de deseo.
“Lo que se muestra como “condicionado a” en el oficio 95 es letra muerta, porque el SERNAGEOMIN tiene la potestad de hacer observaciones, como las contenidas en el memorándum 33 y que deben ser respondidas por la empresa, pero no tiene las atribuciones para aplicar un “condicionado a” a una obra que tiene carácter civil, como es este caso”, afirma la geóloga Francisca Falcón.
El 21 de abril de 2011, el mismo día en que el memorándum Nº 33 había sido redactado, Héctor Contreras, director regional de SERNAGEOMIN Zona Sur, remitió el oficio Nº 95 a la dirección del Servicio de Evaluación Ambiental de Aysén ( lo cual no indica, necesariamente, que este funcionario sea quien haya eliminado el memorándum ni redactado el oficio).
De este modo, para las autoridades ambientales del país el proyecto HidroAysén no tenía más observaciones de parte del SERNAGEOMIN.

“Chanchullos”
Los geólogos pudieron resignarse a la desaparición del memorándum Nº 33. Mirar para el lado y repetirse que las cosas son así, pero no lo hicieron. El equipo de geólogos había trabajado tres años en las evaluaciones ambientales de HidroAysén. Nadie en el servicio sabía tanto del tema como ellos. Aún así –o tal vez por eso mismo– su informe había sido eliminado.
El viernes 3 de junio de 2011, la directiva de la Asociación de Funcionarios del SERNAGEOMIN, AFUSER, presentó ante la Contraloría General de la República una denuncia donde solicita la “persecución de la responsabilidad disciplinaria en el SERNAGEOMIN, en relación a irregularidades en la evaluación de la Adenda 3 del Estudio de Impacto Ambiental del Proyecto Hidroeléctrico Aysén”.
Francisca Falcón, Vlamir Muñoz y Rodrigo Beas, en representación de AFUSER y Paola Ramírez, como funcionaria afiliada, presentaron la solicitud.
“Para nosotros lo importante es que se revise lo que nos parece una situación irregular. Como funcionarios públicos nos sentimos obligados a efectuar esta presentación a Contraloría, sobre todo cuando el ministro de Minería y Energía, Laurence Golborne, ha señalado que lo importante es que el proceso sea transparente”, explica Francisca Falcón, quien es la coordinadora del equipo técnico en materias geológicas del SERNAGEOMIN para la evaluación de informes de impacto ambiental.
Efectivamente, a comienzos de mayo de 2011, el ministro alentó a través de los medios, a que si alguien creía que había “chanchullos” o problemas en este proceso, que hiciera su denuncia a la justicia o la Contraloría. Pero con nombre y apellido.
El número “33” se volvería a aparecer en la vida del ministro. Inspirado en esta declaración, el equipo de evaluadores del SERNAGEOMIN dio la cara y concretó la denuncia ante la Contraloría.
No sería la primera denuncia de informes técnicos cambiados durante la evaluación de Hidroaysén. En noviembre pasado, los sindicatos de Conaf revelaron que el documento elaborado por los profesionales de Aysén que sugería prohibir la inundación del Parque Nacional Laguna San Rafael había sido modificado en Santiago. Y en abril, los opositores a Hidroaysén denunciaron que una evaluación negativa del Ministerio de Vivienda había sido cambiada por una positiva, lo que fue negado por el seremi del área, el mismo que luego debió inhabilitarse de votar el proyecto por tener un conflicto de interés.
Ambas instituciones fueron objeto de querellas por falsificación ideológica de documento, las que fueron acogidas a tramitación y están siendo investigadas por la Brigada de Delitos Económicos (Bridec) de Investigaciones.
Ante la sospecha de que otros organismos públicos pudieran haber presentado observaciones distintas que las propuestas por sus técnicos, Patagonia sin Represas ha utilizado la Ley de Transparencia para solicitar todos los antecedentes de las deliberaciones. Ocho reclamos llegaron al Consejo para la Transparencia, organismo que manifestó su preocupación debido a que los servicios públicos han respondido que no cuentan con dichos antecedentes.

Sin explicaciones
“Yo me enteré del contenido del oficio Nº 95 cuando ya estaba ingresado al sistema”, recuerda la geóloga Paola Ramírez. Y lo que cuenta no es un asunto menor.
Ella era la persona designada por la dirección regional SERNAGEOMIN Zona Sur, con base en Concepción, para ingresar los informes provenientes del equipo de geólogos en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).
Paola Ramírez inclusive había trabajado en el proceso de evaluación de HidroAysén hasta febrero de 2011, cuando se trasladó a Santiago, por lo que conocía en detalle las evaluaciones realizadas hasta la Adenda 2. Como mantuvo su rol de evaluadora ante el SEA, el oficio N° 95 debería haberse emitido con su explícita aprobación. Pero no sucedió así y fue ignorada. Ella, al conocer el contenido del memorándum Nº 33, no hubiese visado el oficio Nº 95.
No lo ven así las autoridades del SERNAGEOMIN. Waldo Vivallo, subdirector Nacional de Geología, pide a los funcionarios no ser tan soberbios de creer que son los que tienen la verdad respecto a la evaluación de este proyecto. Explica, además, dónde se mutiló el memorándum Nº 33:
-El oficio Nº 95 fue redactado por el DIGA de Santiago. Es el departamento responsable de emitir un pronunciamiento oficial sobre las Adendas. No es Francisca Falcón ni Paola Ramírez. Ellos consideran su informe técnico como un antecedente dentro de otros para emitir el informe definitivo. Ellos pueden acoger, modificar o tomar parte del memorando original. Eso ocurre a menudo. En este caso, la opinión fue acogida parcialmente.
“Me puede gustar o no el procedimiento. Puede estar bien o puede estar mal, y si fuera así se podría revisar. Pero es el procedimiento que tenemos””, agrega Vivallo.
Tras dicho procedimiento, el Informe Consolidado de la Evaluación Ambiental (ICE) del proyecto Hidroeléctrico Aysén que ingresó el 29 de abril de 2011 para su aprobación, sólo contenía el oficio Nº 95 y no las observaciones de los geólogos.
Pero todavía podían hacer algo. Ellos mismos tenían que dar su visto bueno al informe consolidado. Se negaron entonces a visar este documento.
El 2 de mayo de 2011 enviaron el memorándum Nº 38 a Waldo Vivallo, en el cual explicaban que su negativa a firmar el documento estaba basada en la omisión que se había hecho a las observaciones del memorándum Nº 33.
Como todavía se estaba a tiempo de corregir la situación, le solicitaron que rectificara el oficio Nº 95 y restituyera la totalidad de las observaciones del memorándum original.
También le pidieron que informara quién o quiénes habían hecho el cambio: “solicitamos realizar una investigación sumaria interna para revisar las posibles responsabilidades que puedan caber en este hecho, al modificarse el contenido de un instrumento público, lo cual podría tener graves efectos para la vida y la salud de las personas y comunidades completas”.
El memorándum Nº 38, donde se denunciaba lo sucedido, fue distribuido con copia al Departamento de Geología Aplicada, a la Oficina Técnica Puerto Varas, a la Dirección Regional Zona Sur, al Departamento de Geología Regional y al Departamento de Ingeniería y Gestión Ambiental.
Pasaron los días siguientes esperando una respuesta. Pero este memorándum no tuvo una respuesta formal y nada sucedió.
Finalmente, el SERNAGEOMIN dio por aprobado el informe consolidado y lo envió al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), sin la participación de Paola Ramírez ni del equipo de geólogos que evaluaron la Adenda 3. Pocos días después, el 9 de mayo de 2011, la Comisión de Evaluación Ambiental de Coyhaique aprobó el proyecto HidroAysén.

Línea base incompleta
El equipo evaluador del SERNAGEOMIN recibió con cierta amargura esta noticia. Y no porque tuviesen una postura “verde” o ambientalista, sino porque sabían que, a pesar de haber pasado tres años corrigiendo el estudio de impacto ambiental (Adenda 1,2 y 3), el proyecto todavía no estaba en condiciones de ser aprobado.
Según su criterio, HidroAysén hasta la fecha no ha completado algo tan básico como la línea base, una parte fundamental del estudio de impacto ambiental.
Cuando un megaproyecto va intervenir cualquier área del país se exige un estudio -línea base- que dé cuenta de todos los componentes ambientales del lugar: el medio físico, biótico y humano. Esto incluye temas especializados tan variados como la descripción de las poblaciones de aves que se anidan en el lugar, el perfil químico del agua que circula por sus ríos, las características de las napas de agua subterránea, la composición de la roca del subsuelo y la evaluación de los peligros geológicos que puedan afectar el proyecto.
“La línea base debe ser proporcionada por la empresa que va a ejecutar el proyecto. Y si este estudio está incompleto, difícilmente se puede definir con exactitud las consecuencias ambientales que dicho proyecto puede provocar”, explica la geóloga Francisca Falcón.
Y eso es exactamente lo que pasó con el proyecto HidroAysén.
Cada vez que la empresa presentaba las actualizaciones (Adendas) de su estudio de impacto ambiental, el equipo evaluador insistía en la necesidad de completar la información faltante en algunas áreas específicas. Si bien se avanzaba en algunos aspectos, en otros, la empresa no daba respuesta a la solicitud de los evaluadores.
Y en el extinto memorándum Nº 33, estaban algunas de esas solicitudes que se fueron arrastrando en el tiempo (y que, por la muerte súbita de dicho memorándum, no quedaron resueltas).
Un ejemplo son los acuíferos o aguas subterráneas que están bajo el área que se va intervenir. Francisca Falcón, Paola Ramírez y Vlamir Muñoz, afirman que la empresa nunca hizo una adecuada caracterización de estas napas, que el estudio presentado por la empresa se realizó en base a la literatura existente sobre la zona y a un escaso trabajo en terreno.
Los especialistas del SERNAGEOMIN señalan que para hacer la caracterización de los acuíferos se requieren de sondajes profundos, de 30 ó 40 metros, pero que la empresa sólo realizó algunas perforaciones de 3 ó 4 metros, que no sirven para este propósito.
Los evaluadores, entonces, hasta el día de hoy no tienen certeza sobre la distribución de las aguas subterráneas ni de su dimensión ni de su profundidad o del sentido en que se mueven bajo la tierra, información imprescindible para evitar que el proyecto HidroAysén contamine las napas.
Esta contaminación podría tener diferentes causas. La misma agua de los embalses, que al quedar apozadas cambian su composición química, podría filtrase por el terreno que la contiene, hasta contaminar los acuíferos.
“Para saber qué tan probable es este riesgo de contaminación, se necesita conocer con certeza el nivel de permeabilidad de las rocas del subsuelo. Pero no tenemos esa información, porque los estudios que presentó la empresa fueron insuficientes” consigna la geóloga Francisca Falcón.
Otro el levantamiento de un vertedero, donde se trasladará la basura resultante del proceso de construcción, como los desperdicios de la población flotante que llegará a la Región de Aysén, la que en algún momento alcanzará las 4 mil personas relacionadas a la construcción de las obras.
El equipo evaluador solicitó la perforación de pozos de control en las zonas adyacentes al relleno sanitario, de manera que hubiera una forma de percatarse si se producía una contaminación de las aguas subterráneas. Pero los geólogos de SERNAGEOMIN indican que la empresa HidroAysén no lo consideró necesario y finalmente no se hicieron.
Además HidroAysén tampoco realizó un estudio que permitiera conocer cuál es la calidad y composición química de las aguas subterráneas en el sector del relleno sanitario, a pesar de que hay que establecer un punto de comparación, un “antes de”, para saber si las aguas comienzan a contaminarse con filtraciones.
-Nuevamente -afirma Francisca Falcón- es un estudio que nunca hicieron, aunque lo pedimos en forma reiterada.
A juicio de la geóloga, hacer un completo estudio de los acuíferos, representaba un costo marginal en relación a la magnitud del proyecto. No se explica por qué no quisieron hacerlo. “Ese estudio lo hacían en un año. Tuvieron tres años para hacerlo, pero no lo hicieron”.
Las observaciones del memorándum Nº 33 también hacían referencia al posible deslizamiento de tierra en la zona cercana al embalse, lo cual podría provocar un “tsunami”. (ver recuadro)

Obstáculos en la evaluación
Pero no sólo hubo importantes observaciones que no se consideraron. Otras tantas ni siquiera alcanzaron a formularse. Los profesionales que elaboraron el memorándum Nº 33 revelan que no pudieron realizar todas las observaciones que ameritaba la Adenda 3.
En el mismo documento se hace referencia a que, por la carga laboral de los profesionales y el tiempo otorgado por ley para realizar las observaciones, “algunas materias no pudieron ser revisadas en profundidad y otras pudieron quedar sin observaciones”. El tiempo que otorga la ley, para que un equipo evaluador haga su trabajo está predefinido y concede los mismos plazos de revisión, independientemente del proyecto y del volumen de la información entregada.
El equipo de geólogos del SERNAGEOMIN tuvo 11 días para hacer su trabajo. La Adenda 3 fue subida al sistema el 11 de abril del 2011 y los evaluadores contestaron con el memorándum Nº33, el 21 de abril de 2011.
Si el tiempo para evaluar ya era escaso, el tema se hacía más crítico para los evaluadores cuando la empresa hacía entrega de sus estudios con la información parcializada y no integrada, como debería ser.
“Es como si ellos tuviesen la responsabilidad de entregarnos una chaqueta para que nosotros la evaluáramos. Pero, en lugar de la chaqueta, nos pasaran la vaca viva, un cuchillo e hilo y nos dijeran ahí está la chaqueta. Y nosotros teníamos que hacer todo el proceso para recién poder evaluarlo”.
Otras veces, el equipo de evaluación del SERNAGEOMIN debía trabajar cuesta arriba, pero no por estrategias de la empresa privada, sino por actitudes del mismo aparato estatal.
Durante el 2010 se comenzaron a realizar los encuentros del Comité de Agilización de las Inversiones (CAI), el cual según Juan Andrés Fontaine, ministro de Economía, Fomento y Turismo, es un organismo interministerial que tiene como objetivo destrabar los proyectos de inversión con el fin de impulsarlos y reducir sus trámites y tiempos.
Francisca Falcón, coordinadora del equipo técnico de evaluación, cuenta que fue “invitada” a una de estas reuniones, en las cuales bajo el patrocinio de funcionarios del CAI, los representantes de HidroAysén hicieron una presentación donde podían hacer sus descargos de lo que consideraban observaciones excesivas o exageradas de los servicios con competencia ambiental.
Esto podría interpretarse de dos formas: como una magnífica instancia para que evaluadores y evaluados pudieran compartir experiencias y salir fortalecidos o como un simple acto de presión sobre estos profesionales de los servicios públicos
Cuando el actual director nacional de SERNAGEOMIN, el ingeniero civil mecánico, Enrique Valdivieso, asumió el cargo en enero del 2011, su jefe directo, Laurence Golborne, como ministro de Minería, le puso como objetivo cumplir con cinco metas. Una de ellas, según palabras del propio ministro, era “acelerar todo el proceso de emisión y evacuación de informes necesarios para los proyectos de inversión relacionados con sus estudios de impacto ambiental”.
Francisca Falcón, Paola Ramírez, Vlamir Muñoz y Rodrigo Beas tienen la esperanza de que con la investigación de la Contraloría General de la República se aclare toda la situación. Dicen haber actuado motivados por la ética y la honorabilidad del funcionario público y por la transparencia en los procesos medioambientales.
Pero también por un motivo gremial, ya que quieren defender el respeto por las competencias técnicas de los profesionales que se desempeñan en las instituciones públicas y que en éste caso fue soslayado por quien cambió el contenido del memorándum Nº 33 por el del Oficio Nº 95.
Quien realizó ese cambio con probabilidad tenía un mayor rango jerárquico pero, con seguridad, afirman los geólogos, no tenía las competencias para alterar un informe especializado elaborado por cinco expertos en materias geológicas.
“Uno entiende que hay decisiones políticas, posteriores a la evaluación ambiental en el SEA, donde por diferentes circunstancias se puede privilegiar una inversión por sobre un criterio técnico. Pero esta decisión se debe hacer teniendo sobre la mesa toda la información recabada por los profesionales competentes en la materia, así como considerando sus evaluaciones. No me parece, que de manera solapada los intereses políticos y económicos, intervengan el contenido de un informe técnico para facilitar una decisión política posterior, pero que aparentemente está tomada de antemano”, aclara Paola Ramírez.
Estas circunstancias abren diversas interrogantes trascendentales para el desarrollo sustentable del país. ¿Puede un jefe de servicio alterar un informe eminentemente técnico sólo porque es jefe? ¿De qué manera el Servicio de Evaluación Ambiental, SEA, le garantiza al país que la evaluación de los proyectos de inversión refleje lo que realmente evaluaron los expertos? ¿Se le está dando a los servicios públicos los recursos y el tiempo necesario para realizar las evaluaciones técnicas que el país necesita?
El proyecto HidroAysén sigue su rumbo. Pero todavía queda algo pendiente. ¿Quién o quiénes eliminaron al memorándum Nº 33? Tal vez el contralor encuentre un responsable, pero él no tiene la competencia para encontrar a los cómplices que se mueven más allá de un servicio público.