Mostrando las entradas con la etiqueta DOCUMENTOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta DOCUMENTOS. Mostrar todas las entradas

Fiscal nacional económico pide aplicar multa de US $1 millón a DGA en caso HidroAysén

FUENTE: ElMostrador
El fiscal nacional económico, Felipe Irarrázabal, informó este miércoles a los integrantes de la comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, convertida en investigadora respecto a HidroAysén, sobre el requerimiento presentado ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) en contra de la Dirección General de Agua (DGA), en el cual se solicita la aplicación de una multa por cerca de un millón de dólares por incumplimiento a un deber de información.
Irarrázabal explicó que la DGA no ha cumplido con la obligación establecida por el TDLC de entrega de información a la Fiscalía y al público en general, a través de su página web, respecto de la adquisición o traspaso de derechos de agua de las empresas propietarias del proyecto HidroAysén.
El fiscal nacional económico sostuvo que este incumplimiento de la DGA impide, efectivamente, que la Fiscalía verifique la aplicación de la resolución 22 del TDLC, que establece la obligación para HidroAysén de consulta previa frente a cualquier adquisición de derechos de aguas en algunas cuencas determinadas.
“Lo que nosotros estamos argumentando dentro de nuestro requerimiento en contra de la DGA es que se nos hace difícil velar porque eso se esté cumpliendo y porque, en concreto, las empresas que conforman HidroAysén no hayan adquirido, sin consulta previa al Tribunal, derechos de agua”, precisó.
El fiscal reconoció, en todo caso, que esta es una medida excepcional y que no presenta precedentes, al menos obvios, en el corto tiempo.
“Yo entiendo que es bastante único y, quizás, ese es un mensaje que queremos dejar, que la Fiscalía, como ente autónomo, va a velar porque se cumpla la libre competencia y no va a hacer discriminación, sea quien sea, y esto significa cualquier empresa e incluyendo las empresas u organismos del Estado. Nosotros tenemos una obligación legal de velar por el cumplimiento de los fallos y no vamos a hacer distinción”, sentenció.

ESTE ES EL INFORME QUE PASO EN DOS HORAS DE DESCONFORME A CONFORME, REALIZADO POR NICOLAS TERRAZAS SEREMI DE VIVIENDA DE AYSÉN DE LA UDI.

FUENTE: AquíAysén

“Esta investigación judicial, más los impactantes antecedentes que se están conociendo en la comisión investigadora, nos permiten adelantar que el proyecto Hidroaysén enfrentará momentos complejos y los jefes de servicio que obligaron a cambiar los informes (como estas correcciones hechas a mano) deberán enfrentar las culpas administrativas y legales que correspondan”, afirmó el diputado Silber.

El megaproyecto de HidroAysén una vez más más se ve envuelto en una polémica. Tras la determinación de la Corte de Apelaciones de Puerto Montt de paralizar el trabajo ahora se suma el informe en respuesta a la tercera adenda de la empresa, la que habría sido modificada.

Según la denuncia de un grupo de parlamentarios, el informe que fue elaborado por la Seremi de Vivienda de Aysén, tuvo un mismo informe técnico, pero dos conclusiones distintas en menos de dos horas. Y con las correcciones realizadas en forma tan burda que se hicieron al borde de las páginas escritas a mano con lápiz a pasta rojo y azul, como usted puede ver en estas imágenes.

La historia surge en abril pasado cuando uno de los evaluadores del proyecto, Fernando Miranda, quien además había realizado la misma tarea en todos los oficios e informes relacionados con HidroAysén, subió el documento a la intranet del servicio para que fuera visado por el seremi. Todo esto previamente consensuado.

Ese informe tenía el pie de firma de Miranda y señalaba que el servicio se pronunciaba “inconforme” con las cinco represas. Esto se modificó horas después y la calificación cambió por ‘conforme’ quedándose así, pese a que nadie presentó ningún documento que avalara este cambio.

A esto se sumó que la versión final, que fue en definitiva ingresada al Sistema de Evaluación Ambiental (SEA), ya no llevaba la firma del profesional (arquitecto de la Universidad de Chile), que conocía todos los detalles del proceso. Entre esos dos informes hubo un tercero, que también se manifestaba “conforme” y que tampoco llevaba el pie de firma de Miranda.

Otro dato que se suma es que el primer documento rechazando la adenda de HidroAysén (aunque incluía las iniciales de Miranda, FMM), no venía firmado por el seremi subrogante Rodrigo Solís Castro. Cosa que en el segundo y tercer informe, Solís sí hizo.


En todo este proceso estuvo presente el seremi de Vivienda, Nicolás Terrazas (UDI), ello a pesar que, formalmente, debió inhabilitarse para participar en la recta final del proceso de evaluación a comienzos de abril.

Querellas y denuncias

Ante esta situación,  la fiscalía de la zona de Coyhaique decidió incautar los discos duros de los computadores de la seremía de Vivienda de Aysén. Dado lo anterior, el diputado Gabriel Silber (DC) aseguró que es” una diligencia fundamental para establecer judicialmente los cambios que hubo en los informes sobre Hidroaysén”.

El parlamentario agregó que “los antecedentes que hemos conocido son lapidarios, ya que están basados en documentos oficiales de dicho organismo y demuestran los cambios que se hicieron al informe original del evaluador de la seremía, que no aprobaba el proyecto, pero que después fue cambiado por el propio seremi Terrazas, por uno que aprobaba”.

“Estamos confiados en las pericias que realizará la brigada del Cibercrimen de la PDI a los discos duros de los computadores, ya que ellas permitirán dejar en claro que nuestra denuncia de cohecho y cambio de informes era cierta”, insistió el legislador.

El diputado Silber señaló además que “confiamos en la labor que está realizando el fiscal de Aysén, Patricio Jory, quien ya nos tomó declaraciones en Santiago a los parlamentarios que presentamos la acción judicial que es la misma en virtud de la cual se produce la incautación”.


“Esta investigación judicial, más los impactantes antecedentes y testimonios que se están conociendo en la comisión investigadora de la cámara sobre este caso, nos permiten adelantar y suponer que el proyecto Hidroaysén enfrentará momentos complejos en el corto plazo y los jefes de servicio que obligaron a cambiar los informes deberán enfrentar las culpas administrativas y legales que les correspondan”.

Finalmente, el diputado DC recordó que “todos estos antecedentes serán de mucha importancia en las sesiones que la comisión investigadora de la Cámara sobre el proyecto Hidroaysén realizará en Coyhaique los días 8 y 9 de julio próximos, donde esperamos recibir los testimonios de muchos otros funcionarios que no han podido viajar a testificar a Santiago”.

El gran pago

El actual seremi de Vivienda Nicolás Terrazas ha sido cuestionado por los grupos ambientalistas porque su hermano, Pablo  es dueño de cuatro terrenos que serían inundados en caso de llevarse a cabo el proyecto hidroeléctrico y eso implicaría una millonaria indemnización.

El hermano del seremi es militante UDI y actualmente se desempeña como jefe de Gabinete del

subsecretario de Desarrollo Regional, Miguel Flores.

“Según el plano de potenciales indemnizados presentado por HidroAysén, ya en julio de 2009 era propietario de esos terrenos. Desde el mismo momento que Nicolás Terrazas asumió como seremi debió inhabilitarse y es totalmente irregular que haya firmado dos pronunciamientos en noviembre de 2010 sobre el proyecto, cuando ya tenía motivos para abstenerse de participar en el proceso, según establece la ley de probidad”, señaló Patricio Segura, presidente de la Corporación Privada para el Desarrollo de Aysén.

 

Comisión Investigadora por Hidroaysén sesionó en Coyhaique

El Presidente de la Comisión, Sergio Ojeda (DC), señaló que la idea de constituirse en terreno es tomar contacto con la gente, recabar antecedentes en terreno y permitir que la gente o las personas tengan la posibilidad de dar a conocer algún cuestionamiento o alguna situación que les afecte y que se relacione con la instalación de la hidroeléctrica.
“Es una forma de aunar más material para determinar si efectivamente ha habido irregularidades en el proceso de evaluación del proyecto HidroAysén, la idea es conversar con las personas e intercomunicarnos con la gente, que ellos tengan la oportunidad de poder dar a conocer sus opiniones o los antecedentes que ellos tengan”, detalló el parlamentario.
Más tarde, ya avanzada la sesión, el diputado Alfonso De Urresti (PS) dijo -respecto de las organizaciones que han sido escuchadas hasta el momento en la sesión- que "mientras más información recabamos, son más evidentes las irregularidades. Aquí se hizo un traje a medida para la aprobación, se quiso forzar una decisión para aprobar un proyecto si o si".
Señaló que los invitados que han ido a la comisión hasta ahora y que se han atrevido a declarar sobre cambios de informes y de irregularidades "hoy en día están siendo victimas de amedrentamientos con sumarios y persecuciones". Por esto adelantó que se tomó el acuerdo de citar en una próxima sesión a representantes del Ministerio del Interior y del Ministerio de Vivienda, "que son los dos ministerios que claramente aparecen involucrados en estas presiones".

Luego de concluída la sesión, la diputada Cristina Girardi (PPD) aseguró que la comunidad no fue escuchada durante el proceso de evaluación ambiental del proyecto HidroAysén, lo que quedó demostrado con los testimonios de 42 personas que representando a instituciones, organizaciones y personas naturales plantearon sus reparos ante la comisión investigadora en terreno.
Cristina Girardi señaló que en la reunión dieron a conocer sus testimonios "desde niños, hasta dirigentes estudiantiles, pequeños empresarios instituciones y organizaciones ciudadanas (...) Quedó claro para la comisión que uno de los factores importantes es que la comunidad no fue escuchada, ni fueron tomadas en consideración sus observaciones en el proceso de evaluación ambiental".
El diputado Enrique Accorsi (PPD) sostuvo que en el encuentro, "la comunidad dio a conocer numerosos documentos en los cuales se señala el conflicto de interés de las actuales autoridades y la vulneración de la norma en el procedimiento de evaluación ambiental".
Accorsi indicó que "la comunidad solicitó encarecidamente a los miembros de la comisión, la posibilidad de sesionar en Cochrane, donde se va a producir uno de los más importantes impactos negativos del proyecto al aumentar la población al más del doble de lo que actualmente tiene la comunidad".
El legislador opositor sostuvo que "se proyecta que cinco mil personas se instalen en Cochrane, no obstante el número actual de habitantes no supera los tres mil".

Cuestionan a alcalde de Coyhaique por emitir decreto que rechaza plebiscito comunal sustentado en dudas sobre competencias municipales

· Paz Foitzich y Claudia Torres ingresaron esta tarde una carta a la Contraloría donde hacen ver sus críticas y solicitan al organismo contralor agilizar el análisis y pronunciamiento sobre la materia.
· Ambas dirigentas tildaron a Omar Muñoz de “incoherente” cuando señala públicamente que los plebiscitos son buenos instrumentos de participación ciudadana pero que en sus actos bloquea “que la ciudadanía se exprese”.

“Realizar en el menor tiempo posible el análisis legal vinculado con el ejercicio de este derecho, y emitir la respuesta correspondiente”. Tal fue la solicitud que Paz Foitzich y Claudia Torres ingresaron esta tarde a la Contraloría Regional de Aysén, en el marco del requerimiento de plebiscito comunal que el 19 de agosto hicieran al alcalde de Coyhaique, Omar Muñoz Sierra, y que éste rechazara mediante decreto 5.823 del viernes pasado, y en el cual reconoce sus dudas sobre la procedencia o no de dar curso a la petición. Con el fin de aclarar estos puntos el 23 de agosto el municipio ingresó una consulta al organismo contralor, el cual aún no emite un pronunciamiento.
La carta de Foitzich y Delgado a la Contraloría se sustenta en el derecho constitucional de petición consagrado en el artículo 19 número 14 de la Carta Fundamental, y fue realizado en representación de los casi 1.800 ciudadanos que firmaron por el plebiscito.
En la misiva recuerdan que el edil argumentó en su rechazo que “las materias a plebiscitar no estarían en la esfera de Competencias de la Municipalidad. Ello, en tanto la Contraloría General de la República se pronuncie sobre el particular, pudiendo revocarse el presente acto administrativo si el ente contralor estimare la pertinencia del requerimiento y, como consecuencia, procedencia del plebiscito”. En uno de los considerandos, el municipio expresó que no es “indubitable que los temas señalados para su plebiscito sean propios de la esfera municipal”.
En opinión de los solicitantes, “con esta decisión -que no es precisa y directa en determinar la legalidad o ilegalidad de lo solicitado por 1.782 ciudadanos- se está dilatando arbitrariamente el ejercicio de un derecho normado por una ley orgánica constitucional. Para esto, a nuestro entender, se está utilizando un futuro dictamen de la Contraloría General de la República, organismo al cual se le solicitó el 23 de agosto un pronunciamiento, como pretexto para no cumplir con lo que la legislación mandata expresamente”. Agregan que “esta dilación pone en riesgo el ejercicio de los derechos estipulados en la Ley Orgánica Constitucional de Municipalidades, a la luz de los plazos en esta norma instituidos, toda vez que no es factible realizar plebiscitos comunales en año de elecciones municipales, es decir, a partir del 1 de enero de 2012”.
Paz Foitzich dijo que le llamaba la atención “un alcalde que por un lado tiene una versión de las cosas, pero que actúa en contrario”. Ante esto recordó “a Omar Muñoz que es un alcalde electo apenas con un 35 % de la ciudadanía, por tanto tiene la obligación de escuchar al otro 65 % que no votó por él, entre quienes hay muchos de quienes firmaron… es una mala señal que él rechace, a priori, un plebiscito en la comuna ya que si tenía dudas, y es legítimo consultar a la Contraloría, a lo menos debió haber esperado que este organismo se pronunciara”. Puntualizó que “un alcalde que en definitiva tenga una actitud democrática implementa este tipo de medidas. Se reúne a la ciudadanía, escucha. Es más, él debió haber liderado este proceso. Estamos dando una oportunidad para que la comuna se exprese y en función de lo que la mayoría de la comuna quiera el alcalde lidere una posición. Pero aquí el alcalde no ha estado dispuesto a escuchar, y rechaza de plano la petición”.
Por su parte, Claudia Torres indicó que “es incoherente el decreto que sacó el alcalde porque justamente le vimos una columna en el día de hoy diciendo que los plebiscitos comunales son un instrumento de participación ciudadana legítima. Estamos hablando justamente del proceso en el cual los ciudadanos de su comuna, los votantes de su comuna, se hicieron parte reuniendo firmas, creyendo en este instrumento legal, y resulta que ahora él sale con un decreto bastante dudoso de su parte”. En su opinión esto es “incoherente porque si él realmente quisiera que los plebiscitos comunales fueran un instrumento de participación en algo tan importante como el desarrollo futuro de su comuna perfectamente podría haber llamado a la comisión que presentamos las firmas para debatir este tema y decir que a lo mejor tenía dudas, lo cual es legítimo”. Concluyó que la mejor vía podría haber sido “trabajar con la comunidad. Ahí habría sido más coherente, pero presentar eso de que tiene dudas y pasarle la pelota a la Contraloría, claramente su intención se quedó en el papel y está protegiendo los intereses de la empresa e intereses personales que él tiene, con terrenos involucrados en este proyecto”.

El informe crítico a Hidroaysén que fue eliminado por SERNAGEOMIN


Durante tres años un equipo técnico de SERNAGEOMIN evaluó el estudio de impacto ambiental de Hidroaysén. Cada informe consideraba insuficientes los datos y pedía nuevos antecedentes. Así lo hacía también el memorándum Nº 33, pero nunca ingresó al sistema. Su contenido fue cambiado y no fue considerado a la hora de aprobar el proyecto. Los funcionarios denunciaron a la Contraloría que sus cuestionamientos técnicos fueron silenciados. SERNAGOMIN considera que el memo Nº 33 era sólo un antecedente más. Ya hay querellas por hechos similares en Conaf y el Ministerio de Vivienda.

Una corta vida tuvo el memorándum Nº 33.
Nació un día 21 de abril de 2011, con cinco carillas de extensión, en una oficina del Servicio Nacional de Geología y Minería, SERNAGEOMIN. Fue creado por un equipo técnico de cinco geólogos expertos en la evaluación de estudios de impacto ambiental.
El memorándum Nº 33 estaba dirigido por la coordinadora del equipo técnico a su jefe directo. Y luego, como el documento contaba con la aprobación de dicha jefatura, sería reenviado hasta llegar al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA). Pero en una parte del camino, una mano desconocida lo eliminó el mismo día en que había sido redactado.
¿Su pecado? En el primer párrafo ya contenía algo que inquietó a su victimario: “Adjunto a usted las observaciones a la Adenda 3 Proyecto Hidroeléctrico Aysén”.
Cuando faltaban tres semanas para que la Comisión de Evaluación Ambiental (CEA) se pronunciase sobre el proyecto de HidroAysén, a algún funcionario del SERNAGEOMIN le pareció inconveniente que este servicio todavía generara reparos u observaciones en materias de carácter ambiental. Lo que estaba en juego era la aprobación de una inversión millonaria.
Desde que en agosto de 2008 la empresa presentó su estudio sobre el impacto ambiental que provocaría la construcción de cinco represas en la zona, recibió más de 4 mil observaciones desde diferentes servicios estatales.
El memorándum Nº 33 contenía 9 observaciones a la llamada Adenda 3. Fueron formuladas por un equipo de geólogos coordinado por Francisca Falcón, geóloga del Departamento de Geología Aplicada del SERNAGEOMIN.
Sus observaciones a la Adenda 3 involucraban la realización de estudios que podrían tardar hasta un año y, además, debería evaluarse el resultado de dichos estudios y su impacto en el diseño del proyecto.
Este documento debía recorrer una ruta preestablecida: Francisca Falcón debía remitirlo a su jefe directo, Aníbal Fajardo, del Departamento de Geología Aplicada. Como el memorándum no tenía reparos técnicos sería reenviado, por medio del memorándum Nº 34, a Roberto Ponce, jefe del Departamento de Ingeniería y Gestión Ambiental (DIGA), que a su vez debía remitirlo a Héctor Contreras, director regional SERNAGEOMIN Sur. Y desde esta oficina, para concluir su periplo, el memorándum Nº 33 se convertiría en el Oficio N°95, que sería enviado electrónicamente, vía e-SEIA, al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA).

Evidentemente, en algún momento, el informe también sería leído por algunas de las autoridades del SERNAGEOMIN.

El “resumito”
Las observaciones del memorándum Nº 33, nunca llegaron al SEA. En algún lugar de la cadena, fueron eliminadas. Lo único que consta es que el jefe del Departamento de Geología Aplicada lo adjuntó con el memorándum Nº 34 a la autoridad del DIGA.
Todos los demás actores posteriores a dicho envío serían eventuales sospechosos de la anulación de las observaciones contenidas en el memorándum Nº 33 
Fue así cómo de pronto, en el servicio, se escuchó el rumor de que “alguien” había hecho un “resumito” del memo 33, “porque el equipo evaluador escribía mucho”.
Entonces, desde el anonimato, surge el Oficio Nº 95. Quién o quiénes eliminaron al memorándum Nº 33 escribieron otro informe, de un poco más de una carilla, mientras que el original tenía 5 hojas.
Pero dicho oficio no es simplemente un “resumito”, o una adaptación del memo en cuestión. Porque, más allá de la extensión del documento, hay una gran diferencia entre la evaluación técnica inicial y este oficio final.
“Oficio pronunciamiento conforme sobre Adenda”, se lee en el registro del oficio Nº 95 ingresado al SEIA el 22 de abril. Mientras que el memorándum Nº 33 contenía 9 observaciones, el impostor, el oficio Nº 95, aseguraba que el SERNAGOMIN se declara “sin observaciones” a la Adenda 3 del proyecto HidroAysén.
El oficio N°95 del SERNAGEOMIN contiene sólo algunas de estas peticiones, y las presenta más suavizadas, pero tiene una gran diferencia con el memorándum Nº 33: no las consigna como observaciones. Se les antecede con la frase “condicionado a”, pero esto no pasa más allá de ser un expresión de deseo.
“Lo que se muestra como “condicionado a” en el oficio 95 es letra muerta, porque el SERNAGEOMIN tiene la potestad de hacer observaciones, como las contenidas en el memorándum 33 y que deben ser respondidas por la empresa, pero no tiene las atribuciones para aplicar un “condicionado a” a una obra que tiene carácter civil, como es este caso”, afirma la geóloga Francisca Falcón.
El 21 de abril de 2011, el mismo día en que el memorándum Nº 33 había sido redactado, Héctor Contreras, director regional de SERNAGEOMIN Zona Sur, remitió el oficio Nº 95 a la dirección del Servicio de Evaluación Ambiental de Aysén ( lo cual no indica, necesariamente, que este funcionario sea quien haya eliminado el memorándum ni redactado el oficio).
De este modo, para las autoridades ambientales del país el proyecto HidroAysén no tenía más observaciones de parte del SERNAGEOMIN.

“Chanchullos”
Los geólogos pudieron resignarse a la desaparición del memorándum Nº 33. Mirar para el lado y repetirse que las cosas son así, pero no lo hicieron. El equipo de geólogos había trabajado tres años en las evaluaciones ambientales de HidroAysén. Nadie en el servicio sabía tanto del tema como ellos. Aún así –o tal vez por eso mismo– su informe había sido eliminado.
El viernes 3 de junio de 2011, la directiva de la Asociación de Funcionarios del SERNAGEOMIN, AFUSER, presentó ante la Contraloría General de la República una denuncia donde solicita la “persecución de la responsabilidad disciplinaria en el SERNAGEOMIN, en relación a irregularidades en la evaluación de la Adenda 3 del Estudio de Impacto Ambiental del Proyecto Hidroeléctrico Aysén”.
Francisca Falcón, Vlamir Muñoz y Rodrigo Beas, en representación de AFUSER y Paola Ramírez, como funcionaria afiliada, presentaron la solicitud.
“Para nosotros lo importante es que se revise lo que nos parece una situación irregular. Como funcionarios públicos nos sentimos obligados a efectuar esta presentación a Contraloría, sobre todo cuando el ministro de Minería y Energía, Laurence Golborne, ha señalado que lo importante es que el proceso sea transparente”, explica Francisca Falcón, quien es la coordinadora del equipo técnico en materias geológicas del SERNAGEOMIN para la evaluación de informes de impacto ambiental.
Efectivamente, a comienzos de mayo de 2011, el ministro alentó a través de los medios, a que si alguien creía que había “chanchullos” o problemas en este proceso, que hiciera su denuncia a la justicia o la Contraloría. Pero con nombre y apellido.
El número “33” se volvería a aparecer en la vida del ministro. Inspirado en esta declaración, el equipo de evaluadores del SERNAGEOMIN dio la cara y concretó la denuncia ante la Contraloría.
No sería la primera denuncia de informes técnicos cambiados durante la evaluación de Hidroaysén. En noviembre pasado, los sindicatos de Conaf revelaron que el documento elaborado por los profesionales de Aysén que sugería prohibir la inundación del Parque Nacional Laguna San Rafael había sido modificado en Santiago. Y en abril, los opositores a Hidroaysén denunciaron que una evaluación negativa del Ministerio de Vivienda había sido cambiada por una positiva, lo que fue negado por el seremi del área, el mismo que luego debió inhabilitarse de votar el proyecto por tener un conflicto de interés.
Ambas instituciones fueron objeto de querellas por falsificación ideológica de documento, las que fueron acogidas a tramitación y están siendo investigadas por la Brigada de Delitos Económicos (Bridec) de Investigaciones.
Ante la sospecha de que otros organismos públicos pudieran haber presentado observaciones distintas que las propuestas por sus técnicos, Patagonia sin Represas ha utilizado la Ley de Transparencia para solicitar todos los antecedentes de las deliberaciones. Ocho reclamos llegaron al Consejo para la Transparencia, organismo que manifestó su preocupación debido a que los servicios públicos han respondido que no cuentan con dichos antecedentes.

Sin explicaciones
“Yo me enteré del contenido del oficio Nº 95 cuando ya estaba ingresado al sistema”, recuerda la geóloga Paola Ramírez. Y lo que cuenta no es un asunto menor.
Ella era la persona designada por la dirección regional SERNAGEOMIN Zona Sur, con base en Concepción, para ingresar los informes provenientes del equipo de geólogos en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).
Paola Ramírez inclusive había trabajado en el proceso de evaluación de HidroAysén hasta febrero de 2011, cuando se trasladó a Santiago, por lo que conocía en detalle las evaluaciones realizadas hasta la Adenda 2. Como mantuvo su rol de evaluadora ante el SEA, el oficio N° 95 debería haberse emitido con su explícita aprobación. Pero no sucedió así y fue ignorada. Ella, al conocer el contenido del memorándum Nº 33, no hubiese visado el oficio Nº 95.
No lo ven así las autoridades del SERNAGEOMIN. Waldo Vivallo, subdirector Nacional de Geología, pide a los funcionarios no ser tan soberbios de creer que son los que tienen la verdad respecto a la evaluación de este proyecto. Explica, además, dónde se mutiló el memorándum Nº 33:
-El oficio Nº 95 fue redactado por el DIGA de Santiago. Es el departamento responsable de emitir un pronunciamiento oficial sobre las Adendas. No es Francisca Falcón ni Paola Ramírez. Ellos consideran su informe técnico como un antecedente dentro de otros para emitir el informe definitivo. Ellos pueden acoger, modificar o tomar parte del memorando original. Eso ocurre a menudo. En este caso, la opinión fue acogida parcialmente.
“Me puede gustar o no el procedimiento. Puede estar bien o puede estar mal, y si fuera así se podría revisar. Pero es el procedimiento que tenemos””, agrega Vivallo.
Tras dicho procedimiento, el Informe Consolidado de la Evaluación Ambiental (ICE) del proyecto Hidroeléctrico Aysén que ingresó el 29 de abril de 2011 para su aprobación, sólo contenía el oficio Nº 95 y no las observaciones de los geólogos.
Pero todavía podían hacer algo. Ellos mismos tenían que dar su visto bueno al informe consolidado. Se negaron entonces a visar este documento.
El 2 de mayo de 2011 enviaron el memorándum Nº 38 a Waldo Vivallo, en el cual explicaban que su negativa a firmar el documento estaba basada en la omisión que se había hecho a las observaciones del memorándum Nº 33.
Como todavía se estaba a tiempo de corregir la situación, le solicitaron que rectificara el oficio Nº 95 y restituyera la totalidad de las observaciones del memorándum original.
También le pidieron que informara quién o quiénes habían hecho el cambio: “solicitamos realizar una investigación sumaria interna para revisar las posibles responsabilidades que puedan caber en este hecho, al modificarse el contenido de un instrumento público, lo cual podría tener graves efectos para la vida y la salud de las personas y comunidades completas”.
El memorándum Nº 38, donde se denunciaba lo sucedido, fue distribuido con copia al Departamento de Geología Aplicada, a la Oficina Técnica Puerto Varas, a la Dirección Regional Zona Sur, al Departamento de Geología Regional y al Departamento de Ingeniería y Gestión Ambiental.
Pasaron los días siguientes esperando una respuesta. Pero este memorándum no tuvo una respuesta formal y nada sucedió.
Finalmente, el SERNAGEOMIN dio por aprobado el informe consolidado y lo envió al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), sin la participación de Paola Ramírez ni del equipo de geólogos que evaluaron la Adenda 3. Pocos días después, el 9 de mayo de 2011, la Comisión de Evaluación Ambiental de Coyhaique aprobó el proyecto HidroAysén.

Línea base incompleta
El equipo evaluador del SERNAGEOMIN recibió con cierta amargura esta noticia. Y no porque tuviesen una postura “verde” o ambientalista, sino porque sabían que, a pesar de haber pasado tres años corrigiendo el estudio de impacto ambiental (Adenda 1,2 y 3), el proyecto todavía no estaba en condiciones de ser aprobado.
Según su criterio, HidroAysén hasta la fecha no ha completado algo tan básico como la línea base, una parte fundamental del estudio de impacto ambiental.
Cuando un megaproyecto va intervenir cualquier área del país se exige un estudio -línea base- que dé cuenta de todos los componentes ambientales del lugar: el medio físico, biótico y humano. Esto incluye temas especializados tan variados como la descripción de las poblaciones de aves que se anidan en el lugar, el perfil químico del agua que circula por sus ríos, las características de las napas de agua subterránea, la composición de la roca del subsuelo y la evaluación de los peligros geológicos que puedan afectar el proyecto.
“La línea base debe ser proporcionada por la empresa que va a ejecutar el proyecto. Y si este estudio está incompleto, difícilmente se puede definir con exactitud las consecuencias ambientales que dicho proyecto puede provocar”, explica la geóloga Francisca Falcón.
Y eso es exactamente lo que pasó con el proyecto HidroAysén.
Cada vez que la empresa presentaba las actualizaciones (Adendas) de su estudio de impacto ambiental, el equipo evaluador insistía en la necesidad de completar la información faltante en algunas áreas específicas. Si bien se avanzaba en algunos aspectos, en otros, la empresa no daba respuesta a la solicitud de los evaluadores.
Y en el extinto memorándum Nº 33, estaban algunas de esas solicitudes que se fueron arrastrando en el tiempo (y que, por la muerte súbita de dicho memorándum, no quedaron resueltas).
Un ejemplo son los acuíferos o aguas subterráneas que están bajo el área que se va intervenir. Francisca Falcón, Paola Ramírez y Vlamir Muñoz, afirman que la empresa nunca hizo una adecuada caracterización de estas napas, que el estudio presentado por la empresa se realizó en base a la literatura existente sobre la zona y a un escaso trabajo en terreno.
Los especialistas del SERNAGEOMIN señalan que para hacer la caracterización de los acuíferos se requieren de sondajes profundos, de 30 ó 40 metros, pero que la empresa sólo realizó algunas perforaciones de 3 ó 4 metros, que no sirven para este propósito.
Los evaluadores, entonces, hasta el día de hoy no tienen certeza sobre la distribución de las aguas subterráneas ni de su dimensión ni de su profundidad o del sentido en que se mueven bajo la tierra, información imprescindible para evitar que el proyecto HidroAysén contamine las napas.
Esta contaminación podría tener diferentes causas. La misma agua de los embalses, que al quedar apozadas cambian su composición química, podría filtrase por el terreno que la contiene, hasta contaminar los acuíferos.
“Para saber qué tan probable es este riesgo de contaminación, se necesita conocer con certeza el nivel de permeabilidad de las rocas del subsuelo. Pero no tenemos esa información, porque los estudios que presentó la empresa fueron insuficientes” consigna la geóloga Francisca Falcón.
Otro el levantamiento de un vertedero, donde se trasladará la basura resultante del proceso de construcción, como los desperdicios de la población flotante que llegará a la Región de Aysén, la que en algún momento alcanzará las 4 mil personas relacionadas a la construcción de las obras.
El equipo evaluador solicitó la perforación de pozos de control en las zonas adyacentes al relleno sanitario, de manera que hubiera una forma de percatarse si se producía una contaminación de las aguas subterráneas. Pero los geólogos de SERNAGEOMIN indican que la empresa HidroAysén no lo consideró necesario y finalmente no se hicieron.
Además HidroAysén tampoco realizó un estudio que permitiera conocer cuál es la calidad y composición química de las aguas subterráneas en el sector del relleno sanitario, a pesar de que hay que establecer un punto de comparación, un “antes de”, para saber si las aguas comienzan a contaminarse con filtraciones.
-Nuevamente -afirma Francisca Falcón- es un estudio que nunca hicieron, aunque lo pedimos en forma reiterada.
A juicio de la geóloga, hacer un completo estudio de los acuíferos, representaba un costo marginal en relación a la magnitud del proyecto. No se explica por qué no quisieron hacerlo. “Ese estudio lo hacían en un año. Tuvieron tres años para hacerlo, pero no lo hicieron”.
Las observaciones del memorándum Nº 33 también hacían referencia al posible deslizamiento de tierra en la zona cercana al embalse, lo cual podría provocar un “tsunami”. (ver recuadro)

Obstáculos en la evaluación
Pero no sólo hubo importantes observaciones que no se consideraron. Otras tantas ni siquiera alcanzaron a formularse. Los profesionales que elaboraron el memorándum Nº 33 revelan que no pudieron realizar todas las observaciones que ameritaba la Adenda 3.
En el mismo documento se hace referencia a que, por la carga laboral de los profesionales y el tiempo otorgado por ley para realizar las observaciones, “algunas materias no pudieron ser revisadas en profundidad y otras pudieron quedar sin observaciones”. El tiempo que otorga la ley, para que un equipo evaluador haga su trabajo está predefinido y concede los mismos plazos de revisión, independientemente del proyecto y del volumen de la información entregada.
El equipo de geólogos del SERNAGEOMIN tuvo 11 días para hacer su trabajo. La Adenda 3 fue subida al sistema el 11 de abril del 2011 y los evaluadores contestaron con el memorándum Nº33, el 21 de abril de 2011.
Si el tiempo para evaluar ya era escaso, el tema se hacía más crítico para los evaluadores cuando la empresa hacía entrega de sus estudios con la información parcializada y no integrada, como debería ser.
“Es como si ellos tuviesen la responsabilidad de entregarnos una chaqueta para que nosotros la evaluáramos. Pero, en lugar de la chaqueta, nos pasaran la vaca viva, un cuchillo e hilo y nos dijeran ahí está la chaqueta. Y nosotros teníamos que hacer todo el proceso para recién poder evaluarlo”.
Otras veces, el equipo de evaluación del SERNAGEOMIN debía trabajar cuesta arriba, pero no por estrategias de la empresa privada, sino por actitudes del mismo aparato estatal.
Durante el 2010 se comenzaron a realizar los encuentros del Comité de Agilización de las Inversiones (CAI), el cual según Juan Andrés Fontaine, ministro de Economía, Fomento y Turismo, es un organismo interministerial que tiene como objetivo destrabar los proyectos de inversión con el fin de impulsarlos y reducir sus trámites y tiempos.
Francisca Falcón, coordinadora del equipo técnico de evaluación, cuenta que fue “invitada” a una de estas reuniones, en las cuales bajo el patrocinio de funcionarios del CAI, los representantes de HidroAysén hicieron una presentación donde podían hacer sus descargos de lo que consideraban observaciones excesivas o exageradas de los servicios con competencia ambiental.
Esto podría interpretarse de dos formas: como una magnífica instancia para que evaluadores y evaluados pudieran compartir experiencias y salir fortalecidos o como un simple acto de presión sobre estos profesionales de los servicios públicos
Cuando el actual director nacional de SERNAGEOMIN, el ingeniero civil mecánico, Enrique Valdivieso, asumió el cargo en enero del 2011, su jefe directo, Laurence Golborne, como ministro de Minería, le puso como objetivo cumplir con cinco metas. Una de ellas, según palabras del propio ministro, era “acelerar todo el proceso de emisión y evacuación de informes necesarios para los proyectos de inversión relacionados con sus estudios de impacto ambiental”.
Francisca Falcón, Paola Ramírez, Vlamir Muñoz y Rodrigo Beas tienen la esperanza de que con la investigación de la Contraloría General de la República se aclare toda la situación. Dicen haber actuado motivados por la ética y la honorabilidad del funcionario público y por la transparencia en los procesos medioambientales.
Pero también por un motivo gremial, ya que quieren defender el respeto por las competencias técnicas de los profesionales que se desempeñan en las instituciones públicas y que en éste caso fue soslayado por quien cambió el contenido del memorándum Nº 33 por el del Oficio Nº 95.
Quien realizó ese cambio con probabilidad tenía un mayor rango jerárquico pero, con seguridad, afirman los geólogos, no tenía las competencias para alterar un informe especializado elaborado por cinco expertos en materias geológicas.
“Uno entiende que hay decisiones políticas, posteriores a la evaluación ambiental en el SEA, donde por diferentes circunstancias se puede privilegiar una inversión por sobre un criterio técnico. Pero esta decisión se debe hacer teniendo sobre la mesa toda la información recabada por los profesionales competentes en la materia, así como considerando sus evaluaciones. No me parece, que de manera solapada los intereses políticos y económicos, intervengan el contenido de un informe técnico para facilitar una decisión política posterior, pero que aparentemente está tomada de antemano”, aclara Paola Ramírez.
Estas circunstancias abren diversas interrogantes trascendentales para el desarrollo sustentable del país. ¿Puede un jefe de servicio alterar un informe eminentemente técnico sólo porque es jefe? ¿De qué manera el Servicio de Evaluación Ambiental, SEA, le garantiza al país que la evaluación de los proyectos de inversión refleje lo que realmente evaluaron los expertos? ¿Se le está dando a los servicios públicos los recursos y el tiempo necesario para realizar las evaluaciones técnicas que el país necesita?
El proyecto HidroAysén sigue su rumbo. Pero todavía queda algo pendiente. ¿Quién o quiénes eliminaron al memorándum Nº 33? Tal vez el contralor encuentre un responsable, pero él no tiene la competencia para encontrar a los cómplices que se mueven más allá de un servicio público.

MAR INTERIOR DE CHILOÉ: ¿Un Mar Muerto?

En Febrero de este año, el World Resources Institute (WRI) publicó un “Mapa Interactivo” mundial donde identificó 762 áreas costeras afectadas por eutrofización y/o hipoxia, es decir, sitios donde el ambiente acuático presentaba exceso de nutrientes y/o ausencia de oxígeno para permitir la existencia de la vida.

La identificación de estos sitios se basó en una revisión bibliográfica ejecutada por el Dr. Robert Díaz, miembro del equipo del WRI (1) que ubicó en Chile a un sitio afectado por hipoxia: el Fiordo Pillán, en la Carretera Austral de la X Región de Los Lagos, de acuerdo a los resultados de una investigación ejecutada en los fiordos Reñihué y Pillán por el Dr. Sandor Mulsow, de la Universidad Austral de Chile.

Los resultados de tal investigación han permitido que Chile aparezca en el Mapa de la WRI, pues ambos sistemas (interconectados entre sí) alcanzaron un alto nivel de degradación y de pérdida casi absoluta de la diversidad marina por la acumulación de heces y de restos de alimentos para salmones que se acumularon en el sedimento bajo las balsas-jaulas, entraron en descomposición y consumieron, finalmente, el oxígeno del agua intersticial de los sedimentos, imposibilitando la vida.

Sin embargo, el Fiordo Pillán NO ES el único lugar donde se manifiestan las condiciones de degradación ambiental que reúnen aquellas localidades que juntó la WRI en el Mapa citado: los fiordos Reñihué y Pillán son los únicos sobre los que se han publicado las investigaciones realizadas, pero falta aún la publicación de otros resultados y la reunión de las evidencias, manifestadas en diversos puntos del Mar Interior de Chiloé (Seno del Reloncaví más Golfo de Ancud) que apuntan a que este sistema marino, de extraordinaria importancia científica,avanza hacia la conversión en un Mar Muerto. Es decir, el que no se hayan materializado aún investigaciones y/o publicaciones sobre otros sitios hipóxicos en el Mar interior de Chiloé, no significa que no existan

La degradación que causó la Industria Salmonera, amparada por normas legales que generó su red de influencias políticas y la tolerancia de un Estado salmonero que le permitió todos sus abusos ambientales y sociales y le subsidió cada uno de sus caprichos, no sólo ha sido medida en los Fiordos Reñihué-Pillán, sino que el mismo Mulsow se apresta a publicar los resultados del estudio ejecutado en el Estuario del Reloncaví (X Región de Los Lagos) donde las condiciones de hipoxia en el medio acuático marino serían similares a las encontradas en Reñihué-Pillán: el oxígeno desaparece en el sedimento marino apenas entre los dos y tres MILÍMETROS de profundidad (2)

La pregunta, entonces, es si existe la posibilidad de que otros sectores se encuentren en iguales niveles de deterioro ambiental y si esos sectores pueden señalar la presencia de un estado de defunción del Mar Interior de Chiloé.

La respuesta a ambas preguntas es SI.

Sólo en el Seno del Reloncaví, existen dos sectores extraordinariamente intervenidos por la actividad acuícola (salmonicultura y miticultura) en magnitudes que deben haber superado con largueza las capacidades de respuesta del medio acuático marino (“capacidades de carga”) a los desechos orgánicos y químicos que genera fundamentalmente la salmonicultura intensiva: Canal Caicaén e Isla Puluqui, en la Comuna de Calbuco, al oeste de Puerto Montt.

En ambos sectores, el Estado chileno, a través de sus servicios públicos, entregó concesiones acuícolas a tasas irracionales que han terminado por ocupar casi el 100% del borde costero, donde no existe distancia apreciable entre concesiones salmoneras y entre concesiones salmoneras y de miticultura... ni entre concesiones para miticultura (cultivo de choritos).
Como se muestra en las figuras y mapas siguientes, los servicios estatales operaron con total irresponsabilidad para la entrega de concesiones en estos dos sectores en particular, donde sistemas SIN circulación de aguas fueron ocupados casi íntegramente por concesiones acuícolas. Tanto el Canal Caicaén (Mapa 1 y Figura 1) como los senos en la Isla Puluqui (Mapa 2), no tienen flujo de agua que permita, por ejemplo, la dispersión de los desechos orgánicos que genera la acuicultura y que se depositan sobre el fondo marino, posiblemente creando las condiciones de deterioro ya señaladas en los Fiordos Reñihué-Pillán y en el Estuario del Reloncaví.

Existen otras evidencias “administrativas” y empíricas que podrían sumarse a los resultados de las investigaciones de Mulsow y a las sospechas sobre el deterioro en el ambiente acuático de la Comuna de Calbuco.

Entre el Estuario del Reloncaví y los fiordos Reñihué-Pillán, estudiados por Mulsow en el año 2006, también fueron detectadas aguas pobres en oxigenación en el Fiordo Comau durante investigaciones ejecutadas por la Fundación HUINAY, emplazada en ese sistema (3). La Fundación atribuyó este deterioro a las descargas orgánicas generadas por los distintos centros de producción salmonera instalados en el fiordo.

En el Golfo de Ancud, la misma Comisión Regional de Medioambiente de Los Lagos (hoy, SEA-Los Lagos) durante el año 2006 rechazó “ampliaciones de producción” en centros salmoneros de la Comuna de Dalcahue, en el centro de la Isla de Chiloé, por detectarse sedimentos “anaeróbicos” (es decir, con concentración CERO de oxígeno disuelto en el agua intersticial de los sedimentos marinos) bajo las balsas-jaulas de la empresa AGUAS CLARAS (filial de AQUACHILE) . Igualmente, rechazó la ampliación de producción de otro centro de la misma empresa ubicado en Cochamó, en el Estuario del Reloncaví, por la presencia de aguas profundas pobres en oxígeno en el sitio de emplazamiento de las balsas-jaulas salmoneras (4).

La Asociación Indígena WENUMAPU de Queilen y dos comunidades huilliches elevaron, durante el año 2010, solicitudes de información meramente administrativa (vigencia de concesiones Por otra parte, el equipo Técnico de la Subsecretaría de Pesca, que condujo un irregular y probablemente ilegal proceso de Zonificación Comunal de Uso del Borde Costero en la Comuna de Queilen, donde no se respetaron, entre otras cosas, los derechos a la participación de las comunidades huilliches locales, entregó un informe de “Diagnóstico” preliminar para la Comuna de Queilen, al sur de Dalcachue, donde se señalaban al menos dos centros de producción salmonera emplazados sobre sedimentos con condiciones “anaeróbicas”, según registros también del periodo 2005-2006 entregados por las propias empresas a los servicios de evaluación ambiental. El mismo fenómeno se repite en varios centros ubicados en la Región de Aysén.

Más recientemente, entre Julio del 2010 y Febrero del 2011, en las comunas de Quemchi, Queilen, Calbuco (Pargua), Hornopirén y en el Estuario del Reloncaví se han detectado “varamientos” de sardinas y de langostinos (ver Figura 2) pérdidas de producciones de mitílidos y muertes de otros recursos bentónicos que podrían ser una consecuencia del estado de degradación del medio acuático en el Mar Interior de Chiloé. En la mayoría de los casos, el Servicio Nacional de Pesca (SERNAPESCA) ha señalado que ha tomado “muestras” para ser sometidas a análisis de cuyos resultados nunca se han tenido noticias.

Las evidencias empíricas de un colapso ambiental que se registra en el Mar Interior de Chiloé siempre serán las únicas evidencias posibles de obtener ante el encubrimiento de tal crisis ambiental que realizan los servicios públicos y las empresas.

Aunque existe una Ley de Transparencia que debiera obligar a los Servicios del Estado a entregar la información que se les solicita, cuando se tiene el propósito de llegar a entender en qué estado se encuentra el ambiente acuático intervenido por la salmonicultura y/o la miticultura, cuando se les solicita a los municipios que hagan las preguntas respectivas, indefectiblemente se recurre a alguna excusa legal para impedir el acceso a la información.

La Ley de Transparencia se aplica sólo si las empresas quieren que se aplique y recurrentemente los servicios del Estado “aconsejan” a estas para que la información que se les ha solicitado sea clasificada como “confidencial” para poder negarla. Así ha ocurrido en Magallanes, en Aysén y en Queilen, donde el Servicio Nacional de Pesca, consultado por distintas organizaciones ambientalistas, indígenas y de la pesca artesanal respecto a información relativa a la salmonicultura, ha recurrido a la artimaña de la “confidencialidad de la información” para no entregar los antecedentes que se le solicitan aún siendo esta sólo de carácter administrativo y no productivo, por ejemplo respecto a superposiciones en solicitudes de acuicultura presentadas para la Región de Magallanes y donde se declaró “confidencial” una información sobre proyectos que ni siquiera han presentado sus respectivos documentos para ser evaluados ambientalmente.

¿Qué puede ser “confidencial” en un proyecto que ni siquiera existe y que sólo es una intención productiva?

El Mar Interior de Chiloé, uno de los 10 “mares interiores” que existen en el mundo, también sigue a merced de los servicios públicos que, por sobre todas las cosas, existen para proteger los intereses de las salmoneras.

La Asociación Indígena WENUMAPU de Queilen y dos comunidades huilliches elevaron, durante el año 2010, solicitudes de información meramente administrativa (vigencia de concesiones acuícolas en distintos sectores del borde costero comunal) que también SERNAPESCA declaró confidencial, tras la respectiva consulta a las empresas sobre las que se solicitaba información.

Nada ha cambiado en los mares australes del país.

El Estado Salmonero, con su Bancada salmonera en el Congreso Nacional tocando bajo la batuta del Senador Horvath y ahora potenciado con Intendentes salmoneros, Subsecretarios de Pesca salmoneros, Alcaldes salmoneros y manteniendo a los mismos funcionarios públicos salmoneros de los Gobiernos pasados en cargos claves, donde demostraron con amplitud su inoperancia en la crisis del virus ISA aún vigente, mantiene su indiferencia a la crisis ambiental que causó la entrega irracional de concesiones acuícolas que mantienen rodeada a la mítica Isla de Chiloé y a Chiloé Continental. El Estado Salmonero ahora se apresta a ocupar con cientos de balsas-jaulas los fiordos, senos y canales de Magallanes donde ya en el año 2008 se manifestó el virus ISA y otras características propias de una Industria tóxica y depredadora.

La crisis social que causó la salmonicultura, derribada por sus piojos y enfermedades, no será sino apenas una fracción de la gran crisis social que se generará cuando el Mar Interior de Chiloé termine por convertirse en un Mar Muerto, definitivamente sacrificado para que una actividad especulativo-financiera, como siempre lo fue la Industria Salmonera, llegara a materializarse.

Ciertamente, el Estado salmonero continúa… pero la resistencia TAMBIÉN.

  1. http://www.wri.org/project/eutrophication/map
  2. Sediment profile imaging (SPI) and micro-electrode technologies in impact assessment studies: Example from two fjords in Southern Chile used for fish farming. S. Mulsow, Y. Krieger, R. Kennedy. Journal of Marine Systems 62 (2006) 152–163
  3. Gunter Forsterra, Coordinador Científico de Fundación Huinay. Diario La Tercera, 22 de Agosto, 2005.
  4. COREMA-Los Lagos. Centros Quiquel y Quiquel II, de AGUAS CLARAS. Agosto Septiembre, 2006. Fuente: SEIA, 2007.

Héctor Kol
Patagonia Chilena
Sin Represas…. Sin Salmoneras
Febrero del 2011.